El mundo está hecho para valientes. Una de ellas es Alyssa Carson, una joven de 18 años que lleva toda su vida preparándose para un fin muy especial: ser la primera persona que pise la superficie de Marte.

La misión está, a priori, prevista para que ocurra en 2033. En ese momento, Carson y su equipo se pondrán a los mandos de la nave que lleve a la primera tripulación humana al Planeta Rojo. Un viaje que, con la tecnología actual, duraría aproximadamente unos seis meses en el mejor de los casos.

Sin embargo, hay un pequeño problema: el viaje solo tiene billete de ida. A día de hoy no existe el desarrollo tecnológico adecuado para lanzar a una tripulación a Marte y que esta pueda volver una vez haya acabado su misión allí.

Por eso, Alyssa Carson se prepara tanto física como mentalmente para cuando llegue ese momento. Su padre, por ejemplo, no se despega de ella.

Los Carson van juntos a todos los entrenamientos que tiene que llevar a cabo en los centros de la NASA y también a las charlas y conferencias que Alyssa da a los alumnos de menor edad de colegios, que se quedan flipando, literalmente, con lo que les cuenta sobre su experiencia y lo que le viene encima.

Alyssa, sin embargo, lo tiene muy claro desde siempre. Cuando tenía 3 años ya quería ser astronauta, y el programa de entrenamiento en el que está inmersa actualmente la va a llevar también a ser científica, un requisito indispensable para salir de la Tierra rumbo a Marte.