Ucrania lleva dos semanas soportando unos ataques rusos que no cesan, ni siquiera contra la población civil. Hoy mismo, han bombardeado un hospital de maternidad de Mariúpol.

La situación es insostenible y todo apunta a que Vladímir Putin no va a cesar en su invasión si Zelenski no cede ante sus exigencias. Por ello, el Gobierno ucraniano está pidiendo a la comunidad internacional más implicación y que tome medidas, como el cierre del espacio aéreo para evitar los bombardeos.

Algo que, según ha defendido Josep Borrell en El Objetivo, no se puede llevar a cabo. "Ya me gustaría a mí hacerlo, pero eso implica derribar cualquier avión que viole la zona de prohibición de vuelo. No estamos en condiciones de hacer esto, no pidamos peras al olmo", ha señalado al respecto.

Sí considera que las sanciones que se están aplicando "van a hacer mucho daño a Putin" y "le va a doler a la economía rusa". "El rublo se ha devaluado casi un 40%, hemos bloqueado sus reservas, hemos sancionado a casi 800 dirigentes rusos, hemos cortado a los bancos el acceso al sistema de intercambio mundial", ha recordado. Esto, dice, "le va a poner muchos frenos" a la invasión, aunque sí reconoce que "la guerra no va a parar mañana ni pasado".