El plan de vacunación sigue avanzando en nuestro país y en el resto del mundo, aunque no al ritmo al que nos gustaría. Desde el Gobierno siguen insistiendo en que este verano, en concreto hasta el 22 de septiembre, estará inmunizado un 70% de la población.

El Ejecutivo central, así como las comunidades autónomas, quieren vacunar al mayor número de personas posibles en un periodo corto de tiempo porque el futuro más inmediato depende de la vacunación.

Todavía hay muchas dudas sin resolver sobre estas vacunas contra el COVID-19. Por el momento, los científicos y expertos no saben si los vacunados pueden transmitir o no el virus, lo que sí se sabe es que no podrán desarrollar síntomas graves de la enfermedad.

En cuanto a la inmunidad, se estima que puede durar en torno a un año, aunque esto podría verse alterado por las nuevas variantes que han ido surgiendo en las últimas semanas. Lo que también se plantea es que las dosis podrían acabar con el coronavirus persistente, cuyos síntomas pueden durar hasta nueve meses.

Además, hace tan solo unos días conocimos que el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos ha elaborado una lista de recomendaciones para que los vacunados puedan ir quitándose la mascarilla. Podrían hacerlo cuando estén con otros vacunados o con personas que no sean pacientes de riesgo.