María del Monte se ha pronunciado tras su aplaudido discurso como pregonera del Orgullo LGTBI+ de Sevilla en el que reveló públicamente su homosexualidad. "Estoy igual que estaba hace una semana. No estoy ni mejor ni peor", ha asegurado en una entrevista en la Cadena Ser.

La cantante ha asegurado que ella no ha estado "nunca en un armario" y que "en la vida hay que dejarse llevar por el amor y las emociones": "Hará quién tenga polillas en el armario, pero yo no".

En esta línea ha explicado que detesta la palabra "tolerancia": "No quiero ser un estandarte. Quiero que me respeten, no que me toleren. La palabra tolerancia me pone desquiciada. Yo quiero que nos basemos en el amor, el respeto y la libertad. Con esos tres principios el mundo va de otra manera".

"Es todo tan sencillo... ¿De verdad que a estas alturas de la vida tenemos que pedir permiso para querernos? Que la vida me haya vapuleado te hace ver las cosas de otra manera. No merece la pena. Creo que todo este camino tiene que legar a su sitio, a que todos seamos personas y que todos tengamos los mismos derechos y las mismas obligaciones. ¿Por qué un chico o una chica se tiene que sentar con sus padres a decirles yo soy homosexual? ¿Por qué tiene que confesarse?", se ha preguntado.