Maëlle, la joven de 17 años que falleció en Bélgica a causa de un shock tóxico derivado del uso de un tampón, no ha sido la única afectada por esta enfermedad. Según ha informado 'Le Parisien', una mujer de 36 años ha perdido los pies y parte de los dedos de las manos a causa de esta misma infección.

La diferencia es que en esta ocasión no ha sido el uso de tampones lo que la ha provocado, sino la copa menstrual. Sandrine Graneua, la afectada, ha explicado cómo el mes pasado comenzó a encontrarse mal y a sentir dolores leves tras utilizarla, pero estos fueron intensificándose, situación que la llevó a urgencias.

En un principio el diagnóstico se basó en que padecía cálculos renales. Sin embargo, al día siguiente tuvo que ser trasladada en ambulancia al hospital debido a una fuerte bajada de tensión. Fue allí donde le diagnosticaron el síndrome de shock tóxico, el cual obligó a los médicos a amputarle los pies y 18 falanges de las manos.

Tras tres semanas de cuidados intensivos, Sandrine ha logrado superarlo. "Cuando escucho que la infección está relacionada con un mal uso de la copa menstrual y tampones por parte de las mujeres, me desanima, ya que la información que se nos brinda no es clara", ha señalado, en un intento de ayudar a otras mujeres a tomar conciencia sobre el mejor uso de estos productos.

"En las instrucciones pone que podemos usarlas durante 4, 6, 8 o 12 horas. ¿Por qué no se indica un tiempo de uso claro y ordenado?", ha comentado.

Por su parte, la agencia sanitaria Anses ha pedido que se ofrezca a las mujeres "información más clara". Además, Sandrine, ha creado la asociación 'Dans mes baskets' con el objetivo de dar visibilidad a estar enfermedad tan grave y tan poco conocida.