Elvis Presley está vivo, el hombre nunca pisó la Luna, los aliens vigilan a los humanos, los iluminati manejan el mundo... Las teorías de la conspiración siguen triunfando entre la población.

"Lo básico es construir, con un montón de material defectuoso, una teoría explicativa que reside en la sospecha y en la malicia", afirma Antonia de Oñate, directora de escepticos.es.

Según un informe, resulta especialmente complicado desmentir las teorías falsas. "Lo más complejo nos atrae menos porque es más difícil de capturar para nosotros. Las teorías de la conspiración son fáciles, sencillas", añade el psicóllogo Sergio García.

Solo el 1% de los que creen en alguna teoría de la conspiración, se interesan por informaciones que las desmienten. "Ya sabemos quién es el malo, quién es el bueno y qué es lo que va a suceder, por lo tanto es ratificarnos sobre aquello que ya pensamos", explica García.

Con Internet y las redes sociales, la propagación de estas teorías es más sencilla. Cada año se propagan más de 300.000 teorías de la conspiración por Facebook.

"Los mensajes en Internet ganan en velocidad y pierden en profundidad. No nos paramos a reflexionar", afirma Juan Pedro Molina, profesor de la Facultad de Ciencias de la Información de la UC3M.