Las Ramblas se blindan estas Navidades, una zona siempre bajo vigilancia, pero en la que este lunes se extrema la seguridad.

Se ha organizado un gran despliegue que llega después de que el departamento de Estado de Estados unidos lanzara una alerta de seguridad en la que hablan del riesgo de un ataque terrorista en la zona.

"Se está evaluando, se está estudiando y se está haciendo el seguimiento", ha señalado Pere Aragonès, vicepresident de la Generalitat.

Las autoridades llaman a la tranquilidad. Dicen que esta alerta es una más de las muchas que llegan y con ella o sin ella siempre es necesario extremar la seguridad en las zonas de gran afluencia.

"El terrorismo yihadista persigue lugares concretos en Europa, ciudades y fechas importantes. Debemos extremar todos la seguridad, ha indicado Miquel Buch, conseller de Interior.

De ahí, la colocación de barreras aquitectónicas permanentes y otras móviles, policías y controles. Nada es nuevo. Llevamos tres años y medio con un nivel alto de alerta. "Seguimos a nivel 4 a nivel europeo. La tensión es máxima en todos los cuerpos policiales, lo que significa máxima prevención con los agentes de seguridad y las comisarías", ha explicado David Miquel, portavoz del Sindicato de Policía de Barcelona.

En relación a esta alerta, los Mossos estarían buscando a Lmidi Brahim, un hombre de unos 30 años, conductor de autobús de Casablanca, que podría estar planeando un atentado. Aunque por ahora no hay constancia de que pueda estar en España.

"Es un hombre que está identificado, pero todavía no está localizado. Un señor que pretendía organizar un atentado con un vehículo grande", ha asegurado Inma Viudes, portavoz del Sindicato SAP-FEPOL.

Por eso este lunes no pasa ningún vehículo sin ser identificado, algo que no solemos ver en los dispositivos de control habituales. La Policía da una credibilidad media a este aviso, pero no dejarán de trabajar para que todos tengamos unas Navidades más seguras.