Decenas de personas se han concentrado en la plaza Ricard Vinyes de Lleida para protestar contra el confinamiento domiciliario anunciado para ocho municipios de la comarca del Segrià, entre ellos la ciudad de Lleida. Pese a que se desconoce quién ha convocado la concentración, entre los manifestantes se encontraban los presidentes de las dos asociaciones de comerciantes más importantes de Lleida, Eje Comercial y Zona Alta, que han rechazado la medida anunciada por el Govern. Ambos han pedido, en declaraciones a LleidaTV, que todos sus asociados abran mañana sus comercios y que sigan con la máxima normalidad posible su actividad.

Los manifestantes, con la mascarilla puesta en su gran mayoría, también han pedido la dimisión del presidente de la Generalitat, Quim Torra, y del alcalde de Lleida, Miquel Pueyo, y han coreado diferentes consignas como "Torra, Torra, Torra, confina Barcelona".

 

El confinamiento durará en principio 15 días y afectará a las poblaciones de Lleida ciudad, Alcarràs, Aitona, La Granja de Escarp, Massalcoreig, Seròs, Soses, Torres de Segre y a las entidades municipales descentralizadas de Sucs y Raima.

Así, a partir de las 00:00 horas, se prohibirá toda salida y entrada de Lleida y estos siete municipios de la comarca, salvo para actividades esenciales. La población deberá permanecer en casa y salir solo para ir a trabajar, siempre que no puedan hacer teletrabajo, y hacer las compras de primera necesidad. Por ello se dará 24 horas a los trabajadores de servicios no esenciales de estos municipios para recoger los elementos imprescindibles que les permitan teletrabajar. La movilidad fuera de estos ocho municipios del Segrià quedará restringida, salvo por motivos laborales, a todas las personas que no formen parte de los servicios esenciales.

Además, tal y como han anunciado desde la Generalitat, se prohíben las reuniones de más de diez personas(incluidos servicios funerarios y bodas) y solo se permiten las actividades de hostelería y restauración "mediante entrega a domicilio". Las tiendas de alimentación seguirán abiertas, mientras que para el resto de comercios será necesaria la cita previa.