Arranca el nuevo Gobierno de la Comunidad de Madrid con un equipo formado por 10 consejeros y solo tres consejeras, aunque la presidenta Isabel Díaz Ayuso resta importancia a la escasa cifra de mujeres afirmando que "hay muchas".

Sin embargo, el portavoz socialista, Ángel Gabilondo, critica la falta de mujeres en el gobierno de Ayuso. "Me llama la atención que no sea paritario y que no haya intención de acercarse a eso", declaraba el político del PSOE.

Díaz Ayuso ha marcado a su gobierno como objetivo principal el "prestar especial atención a los sectores indefensos de nuestra sociedad". Habla de jóvenes, mayores o parados, y añade un detalle: "También a las mujeres, hombres discriminados y víctimas de violencia". Iguala la discriminación de hombres y mujeres y no habla específicamente de violencia machista.

En el nuevo gobierno hay nombres con polémica, como el del consejero de Justicia, Enrique López, que fue el magistrado apartado del juicio de la Gürtel por su afinidad al PP. Y que, además, fue pillado conduciendo ebrio.

Se suben al Gobierno regional nombres también cercanos a Esperanza Aguirre como Javier Fernández Lasquetty, el que fuera consejero de Sanidad que tuvo que dimitir cuando la justicia le tumbó su plan de privatizar seis hospitales públicos.

Y todo sin olvidar a David Pérez, popular por perlas como la que dijo contra lo que él llama el feminismo rancio radical: "Son mujeres frustradas, amargadas y rabiosas". Y llamativo el caso de Ángel Garrido, que pasa de presidente madrileño por el PP a consejero de la mano de Ciudadanos.