Nueva Zelanda ha impuesto nuevas restricciones en su capital, Wellington, tras el positivo en coronavirus de un único turista australiano que estuvo visitando la ciudad hace unos días.

El Ministerio de Sanidad neozelandés anunció el martes que el viajero, procedente de Sídney, había estado en Wellington entre el sábado 19 de junio y el lunes 21. A su regreso a Australia, dio positivo en COVID-19.

Según las autoridades neozelandesas, es el primer caso importado desde Australia y lo más probable es que esta persona contrajera el virus en la capital australiana, antes de viajar a Wellington.

Tras conocerse el positivo, se aisló a sus contactos y se identificaron los lugares que visitó, así como a los demás pasajeros que coincidieron con él en los vuelos, con el objetivo de que hicieran cuarentena. Este miércoles, no obstante, la región pasó a nivel de Alerta 2, una situación que se mantendrá en principio hasta este domingo, 27 de junio.

 

Así, en la capital se han intensificado las medidas de distanciamiento social y se ha vuelto a imponer el uso obligatorio de mascarilla en el transporte público. Además, se ha suspendido la burbuja de viajes sin cuarentena entre Nueva Zelanda y el estado australiano de Nueva Gales del Sur, cuya capital es Sídney.

El ministro para la Respuesta ante el COVID-19, Chris Hipkins, asimismo anunció límites a las reuniones, en las que no podrán participar más de 100 personas. "Siempre hemos tenido planes en marcha para situaciones como esta y es en lo que estamos trabajando ahora", indicó, recomendando a la población que use mascarilla siempre que no pueda mantener la distancia social, según el diario 'The New Zealand Herald', citado por Europa Press. Además, pidió que las personas que estuvieran el pasado fin de semana en Wellington cumplan también con estas mismas restricciones donde se encuentren.

Nueva Zelanda, uno de los países que mejor ha gestionado la pandemia, ha registrado desde que estalló la crisis sanitaria 2.723 contagios y 26 muertes, según datos de este miércoles, mientras que ya ha vacunado a más de medio millón de personas.