El Open de Australia nos ha dejado momentos espectaculares bajo el incesante calor pero una de las imágenes más comentadas del primer Grand Slam del año fue la que protagonizaron John McEnroe y Martina Navratilova. Dos de las leyendas del tenis portaron una pancarta en la que pedían renombrar la Margaret Court Arena con el nombre de Evonne Goolagong.

 

Margaret Court fue duramente criticada por sus comentarios contra el colectivo LGTBI y días más tarde ha realizado unas declaraciones en la que muestra su rechazo hacia la actitud que han mostrado McEnroe y Navratilova mezclando deporte y opiniones personales.

Este año se cumplía el 50 aniversario de la consecución de los cuatro Grand Slams en una misma temporada por parte de Margaret Court y el Open de Australia comenzó con un homenaje hacia su figura. "Fue mi gran año. En tres temporadas diferentes estuve a punto de conseguirlos todos, pero me faltaba ese pasito. Un año me faltó Wimbledon, otro Roland Garros y en el 69 nuevamente no pude ganar en Londres. En la pretemporada del 70 alguien me dijo: 'Este tiene que ser tu año. Tienes que meterte en la cabeza que ahora sí los podrás ganar todos'. Por mi mente sólo pasaba la idea de conseguirlo y sabía que estaba preparada. 50 años después, me siento orgullosa de lo que le di a mi país", comentaba Margaret Court.

Más tarde, Margaret hablaba sobre los actos de John McEnroe y Martina Navratilova: "Ha sido fuerte para mí. Yo nunca iría a otra nación para decirle a alguien: 'Tu nombre no puede ser el de una pista de tenis'. Esto es sobre mis logros tenísticos y la gente quiere mezclarlo con otras cosas. Yo tengo mis creencias, mis pensamientos, y deben ser respetados. Creo en la Biblia y en Jesucristo. Yo eso no se lo haría a nadie. Ellos (McEnroe y Navratilova) no tienen el derecho de venir a Australia y exigir lo que dicen".

También añadió que no se debería mezclar los logros deportivos con los pensamientos particulares: "Tuve una carrera a destacar, gané 64 Grand Slams en las diferentes categorías. Simplemente no se puede negar el hecho de que gané una cantidad de 'majors' que nadie ha podido siquiera igualar. Que quede claro que yo no rechazo a los homosexuales. Cada uno toma las decisiones que quiere. Yo los amo a todos. No tengo nada contra ellos. En estos tiempos, en todas las actividades se aceptan las diferencias. De raza y nacionalidad. No deberíamos traer estos temas al deporte. Si la sociedad lo acepta, ¿por qué el debate se transmite al deporte, como si no se estuviera ahí aceptando? Esto no debe seguir siendo discutido aquí".