"No va a poder volver a jugar al pádel nunca más". Esa es la frase que cambió la mentalidad de Martín di Nenno, quien el domingo se convirtió en ganador del Estrella Damm Barcelona Master 2021, junto a Paquito Navarro, en tres sets (6-2, 3-6 y 6-4).

Hay una historia antes de esas palabras demoledoras, otra entre la frase y la que es su primera gran victoria en el circuito profesional, y otra después de conseguirla.

 

El accidente

En enero de 2016, di Nenno se subía a un coche junto a Elías Estrella, número 1 por entonces de Argentina, y un amigo de éste, Hernán Rodríguez. Los tres se disponían a ir hacia el aeropuerto de Ezeiza en Buenos Aires para viajar a Paraguay, donde jugarían un torneo de exhibición.

En el trayecto, sin embargo, los jóvenes sufrieron una colisión calamitosa. Martín fue el único superviviente que iba en el utilitario. Sus dos amigos fallecieron en el acto, mientras que di Nenno fue trasladado con pronóstico grave a un hospital.

Fractura del fémur de la pierna derecha y fractura expuesta de la rótula de la pierna izquierda. Unas lesiones por las que estuvo diez días en cuidados intensivos, por las que tuvo que ser intervenido de urgencia y por las que se quedó sin poder andar durante meses.

Las palabras y el milagro

Dada la situación tan crítica en la que se encontraba y las secuelas del siniestro, los médicos le comunicaron a la familia la gravedad del asunto. Salvo milagro, Di Nenno no podría volver a hacer deporte a alto nivel.

Ese milagro empezaba por volver a aprender a caminar, por seguir una disciplina estricta de muchas horas de rehabilitación, pasar por dolores impensables... Sufrimiento, superación e ilusión por intentar retomar una vida que presumía ser exitosa antes del accidente.

Una travesía de cinco años en los que el argentino se sobrepuso a las complicaciones y llegó a meterse entre los mejores. A sus 24 años ya es el número 11 del ránking del World Padel Tour y en los últimos torneos ha estado cerca del éxito. El pasado junio ya consiguió llegar a la final del Vigo Open, pero ahora puede decir que es ganador de un Master.

 

Besos a sus piernas

Tanto Navarro, quien llevaba 560 días desde su último triunfo, como el propio Di Nenno dejaron imágenes muy emotivas en la celebración. El español acabó en el suelo llorando, mientras que Martín no se podía creer lo sucedido.

Estuvo deambulando por la pista, casi flotando por la felicidad e incredulidad del momento, hasta que se sentó en su banquillo, donde dejó la foto del torneo. Un beso a su pierna izquierda y otro a la derecha. El agradecimiento a sí mismo por haber conseguido una machada que supera lo ordinario en todos los sentidos.

 

 

"Yo lo único que quería era volver a jugar al pádel, no quería todo esto", comentaba entre lágrimas tras la consecución del campeonato. "En las finales anteriores evidentemente me ponía muy nervioso, son muchas emociones, no es fácil".

El primer paso hacia un futuro que augura más éxitos para la pareja, aunque volver a caminar ya fuera suficiente para el protagonista: Martín di Nenno.