Dos años y medio después, Daniel Ricciardo lograba volver a subirse al podio del 'Gran Circo' y lo hacía con Renault, escudería que desde su regreso a la categoría reina como equipo oficial, no lo había hecho aún.

De esta forma ha ganado la apuesta que hizo con el jefe de equipo, Cyril Abiteboul en 2019. Esta consistía en que si Ricciardo conseguía un podio con los franceses, él tendría que tatuarse lo que el australiano quisiera.

Christian Horner, que conocía la apuesta de su expiloto, bromeó con Verstappen sobre qué tipo de tatuaje tendría que hacerse. "Quiero felicitar a Renault por haber conseguido su primer podio en mucho tiempo. Parece que Cyril va a tener que tatuarse en el culo. Un Red Bull grande y bonito", dijo Horner por la radio a Verstappen. Y es que la rivalidad entre ambas escuderías es muy conocida.

 

Cyril, por su parte, quiso explicar el origen de la apuesta. Todo empezó en el GP de Gran Bretaña, mientras disfrutaba de unas cervezas con Ricciardo, que le enseñaba todos sus tatuajes, decidieron apostar que si conseguía llegar al podio, ambos tendrían que tatuarse lo mismo. "Él selecciona el diseño y yo, la ubicación y tamaño, así que mientras pueda elegir el tamaño puedo salirme con la mía con casi cualquier diseño. No es mi estilo, pero por eso hice esa apuesta", ha confesado el francés en 'Motorsport', a lo que añadía: "Soy un hombre de palabra, solo necesito tiempo".