La medalla de oro a Linoy Ashram en la gimnasia rítmica ha desatado una ola de amenazas y de acoso en redes sociales a los jueces de la competición. El Comité Olímpico de Rusia, tras la competición, elevó una queja formal por las puntuaciones, pero la cosa no se quedó ahí.

Y es que además de hacer eso publicaron el nombre de los jueces en redes sociales. Ese hecho provocó que recibieran múltiples insultos y amenazas, y se vieran obligados a cerrar sus cuentas por el acoso que estaban sufriendo.

Porque Rusia, según dijo el presidente del ROC Stanislav Pozdnyakov, quiere "respuestas a algunas preguntas".

"Buscaremos una investigación exhaustiva sobre la situación de los jueces de los JJOO. Queremos que se garantice la transparencia en este proceso", dijo en Instagram.

Irina Vilner, presidenta y seleccionadora de la Federación Rusa de Gimnasia, siguió en esa misma vía: "Se han cansado de Rusia y decidieron apoyar a la gimnasta de Israel".

La gimnasta rusa, Dina Averine, compitió a pesar de una lesión que arrastra desde hace meses.

"Me impide caminar, acostarme... Me duele constantemente. Cuando empiezo a saltar y a doblarme me duele una pierna. Es duro", afirma.