Dos semanas después de la más que hablada acción de Eder Militao en el partido frente al Sevilla, muchos madridistas siguen indignados. El último en comentar aquella jugada, que ha resultado ser decisiva en la lucha por LaLiga, ha sido Toni Kroos.

El mediocentro alemán todavía no se olvida de la decisión de Martínez Munuera, que pitó penalti a favor del Sevilla por mano del central brasileño tras revisarlo en el VAR, anulando la pena máxima sobre Benzema. El germano todavía no se cree la elección que tomo el colegiado, la cual considera que ha influido de manera grave en la disputa del campeonato liguero.

"No suele ocurrir a menudo, pero fue uno de esos días en los que para nada estuve de acuerdo con el árbitro. Cuando tienes la sensación de que estás siendo desfavorecido de esta manera, solo puedo decir lo siguiente: no puede ser. Ver la repetición y revocar su decisión, ya que no había señalado mano a priori, supuso influir gravemente en la pelea por la LaLiga. Si al final no es suficiente, también será, desde mi punto de vista, por culpa de esta situación. Lo tengo claro. No es que deje un sabor amargo, me enfada bastante", afirma en su podcast 'Einfach mal luppen'.

El teutón comprende el gesto que tuvo Zidane al final del encuentro. Kroos entiende que tanto él como su técnico se sintieron engañados y por ello se acercaron al árbitro para pedirle explicaciones.

"Zizou no suele mojarse con decisiones arbitrales, pero, que acudiera al árbitro nada más terminar el partido, también fue prueba de que sentía que le había tomado el pelo. Y yo, también. Se lo dimos a entender de manera bastante clara. Intentó justificarse pero, en mi opinión, se trata de un desacierto en toda regla", sostiene.