Un partido de fútbol sala amateur en Brasil estuvo muy cerca de acabar en tragedia. El árbitro del partido, al final del mismo, sacó un arma y apuntó a varios jugadores, a los que terminó por agredir e hiriendo.

Fue en Río Grande del Sur, en la Playa del Cassino en un encuentro que pudo seguirse en redes sociales. Los vencedores discutieron con el árbitro, quien sacó una pistola para apuntar a los jugadores.

No llegó a disparar, pero sí que golpeó con los puños y la culata del arma a varios futbolistas, tal y como se ve en las imágenes que circulan por la red.

Además, la Policía ha confirmado que el árbitro es un miembro de las fuerzas de la ley, militarizado, y que ya están investigando lo sucedido.

El equipo relata lo sucedido. Todo pasó cuando el juez agredió a un jugador expulsado. "El colegiado sacó su pistola, que estaba en su cintura durante todo el partido, y pegó a dos futbolistas", cuenta el E US Guri.

"Nosotros, el E Us Guri, repudiamos el acto del arbitro. Debería calmar los ánimos en logar de hacer lo que hizo", sentencia el club.

Los heridos fueron al hospital, donde uno de ellos tuvo que recibir hasta tres puntos de sutura. El otro se desmayó en el traslado.