El Madison Square Garden acogió ayer el primer partido de play off de los New York Knicks frente a Atlanta Hawks. El estadio de la franquicia neoyorquina dejó una sorprendente imagen que vuelve a esperanzar a los aficionados no solo del baloncesto, sino a los seguidores de todos los deportes, en la paulatina vuelta a la antigua normalidad gracias al proceso de vacunación.

Además de la victoria de los Hawks, con un estelar partido de Trae Young, que anotó un doble ganador (105-107) en el último segundo, las medidas sanitarias que llevó a cabo el estadio también fueron protagonistas.

El Madison acogió tanto a 15.000 aficionados, el 75% del aforo. Unos estaban vacunados y otros no. Y es que la organización del recinto estableció dos sectores. Uno para público que ya estaba inmunizado al Covid-19 y otro para los seguidores a los que todavía no se les habían administrado la dosis de la vacuna contra el virus.

Las imágenes captadas por Stefan Bondy, periodista del 'New Daily News', hablan por sí solas. En un lado del estadio se ve a gente con mascarilla y distancia social. Mientras que en el otro extremo aparecen miles de personas juntas, sin separación de seguridad y sin llevar puesta la mascarilla.

 

Y es que no estaban incumpliendo ninguna norma, ya que la NBA decidió, de la mano de las autoridades sanitarias, facilitar el acceso a un 90% de aficionados vacunados sin establecer medidas de seguridad en el Madison. Un estadio que se ha traducido en un halo de esperanza para muchos aficionados al deporte, que ven como la antigua normalidad empieza, poco a poco, a ser una realidad.