Fueron 85 días de emisión de cenizas, piroclastos y gases en su gran mayoría tóxicos. Casi tres meses de erupción del volcán de Cumbre Vieja en La Palma. Casas arrasadas y vidas que cambiaron para siempre. También muerte. Ahora el análisis de los datos del Instituto Nacional de Estadística ponen sobre la mesa un hecho irrefutable. La mortalidad en la isla aumentó significativamente durante los meses en los que el volcán estuvo en erupción.

El número de muertes entre septiembre y diciembre en la Palma fue el doble que en esos mismos meses en toda Canarias. En conjunto en toda la región, la mortalidad aumentó un 18,2% con respecto a la media de los últimos 5 años y en la Palma, un 35,9% (datos INE). Una vez terminado el episodio eruptivo se volvió a los valores normales de mortalidad.

Así, el médico alergólogo Antonio García y el profesor universitario de Ingeniería Mecánica Rafael Cascón defienden estudiar los efectos en la salud de los gases y partículas emitidos por el volcán durante la erupción, una investigación que consideran de interés científico y social. Una petición que han explicado y defendido en el foro La Palma Opina.

En este sentido, Antonio García, que trabaja como alergólogo en el Hospital Universitario Doctor Negrín y la Clínica San Roque, de Gran Canaria señala que "cuando se excede más de dos meses una erupción volcánica, desde el punto de vista de la salud, puede tener una repercusión importante". Los gases y cenizas emitidos "lógicamente pueden afectar a la salud del ser humano", añade.

Dióxido de azufre, dióxido de carbono… y otros componentes gaseosos en contacto con el óxido, la radiación solar o la humedad, y también los gases emitidos por el contacto de la lava con el agua del mar, donde se generaba ácido clorhídrico, pueden ser determinantes. También el análisis de la composición de las cenizas emitidas.

Los pacientes más susceptibles pudieron ser los que ya tienen una patología de base cardiorrespiratoria. "Los pacientes que son asmáticos ya tienen inflamada la vía aérea desde el punto de vista genético, destaca el alergólogo.

A día de hoy hay pocos estudios estadísticos sanitarios sobre erupciones volcánicas como para sacar conclusiones, pero la Sociedad Española de Alergología está pendiente de que Sanidad apruebe un proyecto para poder estudiarlo. Ambos expertos piden buscar la relación causa-efecto.

"Si normalmente, las muertes que puede haber en esas 13 semanas de la erupción en la isla de La Palma, considerando los 5 años anteriores, estaba en el orden de 190, en esas semanas de 2021 serían de 260 defunciones, es decir, 70 decesos adicionales y, además, mantenidos en una época del año donde no suele haber excesivas variaciones", describe Cascón. "Cuando terminó la erupción, ese exceso de mortalidad ha vuelto a la normalidad que existía antes de la erupción", destaca.