El mundo puede pasar de tener 57 a 153 millones de personas con demencia en 2050, casi el triple, pero podría reducirse si se tuvieran en cuenta factores de riesgo como la obesidad, el consumo de tabaco, o el bajo nivel educativo. Es la conclusión que ha obtenido un estudio de la Universidad de Washington (EE.UU) que publica este jueves la revista The Lancet, y que ha analizado los casos de demencia entre los adultos mayores de 40 años en 195 países, además de pronosticar cuál será la situación para 2050.

Según el mismo, en 2019 se registraron 57 millones de casos de demencia y en 2050 se prevé que habrá 153 millones, pero hay importantes diferencias según el territorio. En el caso de Europa occidental, los casos de demencia pueden subir un 74 %, mientras que en el área Asia-Pacífico ese aumento se reduce al 53 %. En cambio, el mayor aumento se puede dar en el norte de África y Oriente Medio -hasta un 367 %-, así como en el África subsahariana -de un 357 %-, añade la revista.

La tasa por edad será similar

Para España, el estudió prevé que pasaremos de tener 826.686 personas (2019) a un millón y medio en 2050, un aumento del 83%, aunque en proporción a la población el número de casos será un 4,4% menor.

El principal factor que contribuirá a ese aumento se debe al crecimiento y el envejecimiento de la población, según la revista científica. De hecho, el estudio apunta que la proporción de estos casos con respecto a la población de esa edad se mantendrá estable, ya que prevé un aumento medio del 0,1% (técnicamente se llama tasa de edad estandarizada). Como vemos en el siguiente gráfico, en la mayoría de países de Europa occidental la tasa de la enfermedad por edad será menor.

Sin embargo, en otras zonas del mundo más empobrecidas, como en el África subsahariana, el aumento de la tasa será de entre un 3 y un 8%, o en países como Bolivia, Perú o Ecuador, donde se prevé un aumento del 6-9%.

La obesidad y el tabaco, enemigos a evitar

No obstante, hay otros factores de riesgo que pueden incidir y que son controlables si las autoridades sanitarias de cada país toman medidas para frenarlas.

Por un lado, el estudio subraya que un alto contenido de azúcar en la sangre, la obesidad o el tabaco pueden contribuir a empeorar la situación. Por otro, una mejora en el acceso a la educación podría reducir en 6,2 millones los casos de demencia a nivel global.

Consultados por la Agencia EFE, los expertos a cargo de la investigación resaltan la importancia de la prevención y el control de los factores de riesgo para "prevenir la demencia o retrasar su progresión", según ha señalado la principal autora del estudio, Emma Nichols, del Instituto de salud Métrica y Evaluación (IHME, por sus siglas en inglés), de la Universidad de Washington (EE.UU).

La enfermedad de Alzheimer y otras demencias son actualmente la séptima causa de muerte en todo el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud, así como una de las causas más importantes de dependencia entre las personas mayores en todo el mundo, añade el estudio.

Más en mujeres que en hombres

Además, la investigación indica que la demencia afecta más a mujeres que a hombres y que ese patrón aumentará en 2050. En 2019, el número de mujeres con demencia superaba a los hombres en una proporción de 100 a 69, debido al parecer a factores genéticos. En 2050, el estudio prevé que el 30,5% de las mujeres mayores de 85 padecerán esa enfermedad, frente al 23,5% de los hombres.

Las razones que contribuyen a ello tienen que ver, en parte, y apunta el estudio, con la mayor longevidad de las mujeres, si bien la evidencia anterior anterior también ya anotaba posibles diferencias biológicas entre los dos sexos relacionadas con la enfermedad de Alzheimer.