BMW ha empezado fuerte el mes de octubre con la presentación de cuatro variantes muy especiales: el X5 M y X6 M, junto al X5 M Competition y X6 M Competition. En ambas versiones reina el propulsor gasolina V8 de 4,4 litros con tecnología M TwinPower Turbo.

De este modo, las variantes M rinden 600 CV, mientras que los Competition alcanzan los 625 CV. En esta tercera generación de SUV prestacionales, superan a sus predecesores en 25 y 50 CV, respectivamente. Además, en ambas variantes, el par motor es de 750 Nm.

Con esta carta de presentación, los X5 M y X6 M consiguen hacer el 0 a 100 km/h en 3,9 segundos, mientras que los Competition bajan a 3,8 s, reduciendo 0,4 segundos los números de la anterior generación. Para mejorar el rendimiento y eficacia de los SUV, los ingenieros de BMW han trabajado en un soporte del motor y una carrocería más rígida, sistemas de refrigeración y suministro de aceite específicos para que rindan sin problema a un régimen de vueltas más alto o la inclusión de un escape deportivo para mejorar el sonido.

Dinámicamente, se ha puesto especial énfasis en la suspensión y el sistema de frenado. Por ello, estas versiones cuentan con la suspensión M adaptativa con amortiguadores de control electrónico, soportes específicos, estabilización activa del balanceo y control dinámico de estabilidad, que incluye el modo M Dynamic. Los frenos cuentan con “una capacidad espectacular" para detener el SUV, según las propias palabras del fabricante. Además, incluyen un sistema que permite configurar el tacto del pedal del freno, a gusto del conductor.

Toda la potencia está asociada a la transmisión M Steptronic de ocho velocidades, además de contar con el sistema de tracción total M xDrive con configuración orientada hacia el eje trasero, con los modos 4WD y 4WD Sport. Gracias al diferencial M activo, se puede optimizar la tracción del SUV.

Estéticamente, observamos dos SUV con una imagen más agresiva, que el resto de sus hermanos de gama. Esta línea se logra gracias a la aparición de unas amplias tomas de aire, la característica parrilla de riñones con barras dobles, branquias M en las aletas delanteras, alerón trasero o el sistema de escape con dos juegos de salidas dobles.

Además, las llantas de aleación son de 21 pulgadas en el eje delantero y 22 en el trasero como parte del equipamiento de serie en los modelos Competition y extra en los M. No obstante, para hacer más especial a las versiones Competition, estas contarán con elementos de diseño independiente.

En el interior destacan los buenos materiales, el confort y la presencia de una gran carga tecnológica. De serie, se incluyen múltiples elementos como el Head-Up Display, asientos multifunción con tapicería de cuero, asistente personal inteligente del fabricante, BMW Live Cockpit Professional con sistema de navegación, o el asistente de aparcamiento.

Para mejorar el carácter deportivo de los modelos, se podrán realizar ajustes en el motor, amortiguadores, dirección, diferencial o frenos. Además, el M Mode, permite configurar por separado los sistemas de asistencia a la conducción, la información que se muestra en el cuadro de instrumentos o el Head-Up Display.

Todas las versiones han tenido un trabajo intenso en diferentes pistas de pruebas, entre las que destacan Nürburgring-Nordschleife (Alemania) o Miramas (Francia), este último un trazado donde también se han puesto a punto otros modelos de la marca bávara como la última generación del Z4. La presentación de estos SUV radicales será en el Salón del Automóvil de los Ángeles y la fecha marcada para su comercialización es el 2 de mayo de 2020.