La manifestación de este domingo en la Plaza de Colón de Madrid, en contra de los indultos a los presos independentistas, ha arrojado luz sobre el panorama que hay a la derecha de Pedro Sánchez. El líder del PP estaba todavía disfrutando de las mieles del éxito de Ayuso en Madrid, cuando volvió a hacerse un lío.

Trascendió el debate interno que había en Génova sobre la conveniencia o no de volver a arrimarse a Santiago Abascal en Colón. El resultado es que la mayoría de los barones se buscaron excusas para no ir y Casado ni siquiera llegó a pisar Colón. Se quedó en los alrededores para no toparse con el líder de Vox. Los únicos miembros del PP que estaban este domingo en su salsa son los que, según el propio partido, están más a la derecha: Díaz Ayuso, Esperanza Aguirre o Cayetana Álvarez de Toledo. Los demás estuvieron en la manifestación, pero solo con la puntita.

En ese contexto, la presidenta de la Comunidad de Madrid volvió a meterse en un jardín, algo habitual en su carrera política. Aludió al rey en su discurso, preguntándose si al firmar los indultos, el Gobierno y sus socios le van a hacer cómplice del perdón a los independentistas. Pretendía defender a Felipe VI, supongo, y terminó poniéndole en cuestión sin ton ni son, habida cuenta de que está obligado a firmar lo que Pedro Sánchez le ponga por delante. Algunos en el PP se llevaban las manos a la cabeza. Y si a esto le añadimos que a Ayuso le gritaban "¡Presidenta, Presidenta!" y al líder del PP le decían "Pablo Casado nos has abandonado", ahí tenemos otra clave.

Porque la manifestación de Colón fue claramente dominada por Vox y sus partidarios. Santiago Abascal y los suyos nunca dudaron de que pondrían toda la carne en el asador, mientras el PP y Ciudadanos debatían sobre la conveniencia de una nueva foto del trío. A Inés Arrimadas también le dijeron de todo, que si "inútiles", que si "vais a desaparecer". Los manifestantes ya no perciben al partido naranja como lo que fue, probablemente por los amagos de acercamiento al PSOE de un tiempo a esta parte, para enmendar los errores de Albert Rivera.

Total, que al final, lo que hubo ayer en Colón fue mucha gente protestando contra los indultos, sí, pero también dos partidos desdibujados, dubitativos, atropellados por la falta de complejos de Vox. Y es que o se va o no se va, pero ir para no ser visto y con la mayoría de tu poder autonómico escondido bajo supuestos compromisos personales, es contraproducente. No creo que este lunes tenga Pedro Sánchez especiales motivos de preocupación. En cambio, Casado y Arrimadas seguirán hoy buscando su sitio, que a la larga es mucho más importante que lanzarse a la recogida de firmas.