Esta es una carta para los pijos de izquierdas y progresistas acomplejados. No es necesario que expiéis vuestras culpas por llevar a vuestro hijo al Estudio, al Decroly, al concertado de vuestro barrio o al cole pijo de la sierra que enseña por proyectos.
Todo el mundo tiene contradicciones, pero no es necesario que para asumir las vuestras tengáis que insultar y despreciar todo lo que desconocéis, minusvalorando la educación pública, presentándola como un aparcadero de pobres que solo sirve para alfabetizar de manera básica y educar a los camareros en la forma del buen servicio.
Da la sensación de que hay una clase de pijos de izquierdas que necesita devaluar la escuela pública para entender ante sus propios ojos la decisión que han tomado por llevar a su nene al cole de pago que les permita hacer contactos y separarlo de la chusma que va a la pública. No hay barbarie en la escuela del barrio y muchos le debemos todo.
El guionista Víctor García León planteó un dilema en 'La cena de los idiotés' de la Cadena Ser que decía más por el planteamiento que por la posible resolución: "Ese señor de izquierdas decide darle a ese niño todas las herramientas posibles para trabajar en un mundo hostil o le mete en el cole de barrio público y se fía de su talento y de su capacidad para sobrevivir".
Es posible que no fuera consciente al plantearlo, estoy seguro de que no lo era, pero lo que más se deduce de ese dilema es el clasismo del que lo plantea y el punto de vista social desde donde lo dice. No es difícil deducir en qué sistema educativo se desarrolló ni lo que ha elegido para sus hijos.
El señor Garcia León tendría que ser consciente de que su niño ya tiene más herramientas para poder ganarse la vida en este mundo hostil, del mismo modo que él ya las tuvo para poder ser guionista siendo padre de un famoso director de cine y una gran autora contemporánea procedente de una familia burguesa de mucho fuste, y además su éxito tiene poco que ver con el talento, o concedamos que menos con el talento que con la familia. Se llama capital social y el que lo teorizó es el que da nombre a este blog.
Está todo estudiado. No necesitaría ir a una escuela privada; es su decisión, pero desde la pública también lo tendría más fácil para dedicarse al cine que su compañero de pupitre. Es ciencia social y es normal que no todo el mundo la conozca, y no pasa nada por ser beneficiario de sus privilegios, lo que sí conviene es ser consciente de cómo funciona. La clase social no se mueve en los mismos parámetros que la ideología y suele ser la que más aleja de los valores progresistas si no se lucha con denuedo contra la propia condición.
Ya lo hemos dicho muchas veces en otras ocasiones. Solo se cree en la educación pública haciendo uso de la educación pública, primero por convencimiento moral, y después porque la escuela pública tiene unos estándares de calidad que solo justifican llevar a tu hijo a la privada por una necesidad de exclusividad, segregación y realización de contactos que le hagan la vida más fácil, tomando distancia desde niños en esa carrera trucada de la meritocracia.
De hecho, quienes más hacen por depauperarla y degradarla son los que tienen esa percepción de la educación pública siendo usuarios de la privada, porque con esa huida de clase están favoreciendo que cada vez vayan menos recursos a la pública y exigen que haya más en la privada, que al fin y al cabo irán para sus hijos. Solo se defiende la pública desde la pública porque nadie defenderá con más vehemencia una escuela que aquella a la que van sus propios hijos.
Dirigentes de partidos políticos de izquierdas, ministros y exministros de gobiernos de coalición o del PSOE, grandes artistas, tendrían que entender que si no viven como piensan, acabarán pensando como viven.
Es su libertad de elección, pero es cuestión de tiempo que, por muchos valores de izquierda revolucionaria que tengan, si llevan a sus hijos a la privada, viajan en business y miran más por la cuenta de resultados de la empresa que por los derechos laborales y el trabajo de los sindicalistas, no importa las veces que digan que nos salgamos de la OTAN que ya son burgueses funcionales al sistema capitalista y, no sé si de forma consciente o no, trabajan por la depauperación de la educación pública. La de todos, la única que sirve para aminorar la distancia de clase con los que más tienen.
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