En el debate celebrado el pasado domingo en El Objetivo la candidata del PP al Parlamento Europeo, Dolors Montserrat, le preguntó directamente a Jorge Buxadé, candidato de VOX, sobre el grupo en el que se integrarían en el Parlamento Europeo. Montserrat preguntaba a Buxadé si formarían parte del grupo de Marine Le Pen o Matteo Salvini, algo que parece darse por hecho en la mayoría de análisis superficiales sobre el fenómeno VOX. Sin embargo, fue en la respuesta de Buxadé a Ana Pastor cuando esta le repreguntó donde se pudo atisbar una respuesta que marca el espacio que ocupará su formación en Europa: "También hemos tenido reuniones con los conservadores y reformistas".

Esa es la clave. VOX está en la actualidad más cerca de la Alianza de Conservadores y Reformistas Europeos (ACRE) en su grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) que del grupo euroescéptico de extrema derecha que planea Salvini junto a Le Pen.

El grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos es hoy el tercero en número de representantes en el Parlamento Europeo con 70 miembros, solo por detrás del Partido Popular Europe (PPE-DE) y la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D). Las formaciones más importantes de la coalición son los polacos de Ley y Justicia y los Conservadores Británicos, que aportan 19 parlamentarios cada una. Además, se encuentran los ultras denominados Verdaderos Finlandeses, que se están acercando al grupo de Salvini. Existe una disputa entre ambos grupos por ser la alternativa en el Europarlamento a los dos grandes partidos populares y socialdemócratas. Y esa disputa se está jugando en los días previos a las elecciones.

Motivos y argumentos para la unión con ACRE

El fundamental, como casi todas las decisiones que se toman debajo del radar en VOX, tiene que ver con el apoyo sionista al partido de Abascal orquestado y dirigido por Rafael Bardají desde la Friends of Israel Initiative. La Alianza de Conservadores y Reformistas Europeos (ACRE) tiene una serie de socios fuera de la Unión Europea entre los que destacan por encima de todos el LIKUD en Israel y el Partido Republicano en EEUU, con los que Bardají tiene vínculos muy importantes. En Europa, VOX cuenta con un socio fundamental y con el que más sintonía ha mostrado: el partido que gobierna en Polonia, los ultraconservadores de Ley y Justicia (PiS). El pasado marzo, un mes antes de las elecciones, tanto Santiago Abascal como Iván Espinosa de los Monteros, en calidad de responsable de Relaciones Internacionales de la formación, se reunieron en Varsovia con los líderes de la formación polaca.

La proximidad de ACRE a los miembros de VOX trasciende a la formación polaca Ley y Justicia. El presidente de la formación, Jan Zahradil, miembro del Partido Cívico Checo, ya ha mostrado en diversas ocasiones su apoyo a la formación de Santiago Abascal. Además, la próxima salida del Partido Conservador Británico de Theresa May por el Brexit ha hecho que el grupo tenga que buscar nuevos apoyos para consolidarse y paliar la importante sangría en número de miembros que implica la marcha de los conservadores.

Esa búsqueda de votos ha provocado una deriva ultraderechista para intentar además evitar que el grupo planeado por Marine Le Pen y Matteo Salvini les arrebate la tercera posición en miembros que ahora ostentan. Así pues, el ECR se está moviendo para conformar un grupo de extrema derecha mayoritario pero con claros tintes liberales, incluso libertarios, en lo económico que le separan de Le Pen y Salvini.

El acercamiento a VOX no es es el único que ha existido en la cúpula de la Alianza de Conservadores y Reformistas, que está girando a posiciones cada vez más extremas.También se han acercado posturas con Thierry Baudet, líder de la ultraderecha holandesa de Foro por la Democracia, que el pasado marzo consiguió ser el más votado en las elecciones al senado neerlandés y al que los sondeos posicionan en las europeas como el partido más votado de los Países Bajos.

El problema de los nacionalistas flamencos

Uno de los miembros del Grupo Parlamentario de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) en el pasado ciclo político han sido los nacionalistas flamencos de la Nueva Alianza Flamenca (N-VA) que durante el conflicto catalán tuvieron una importante relevancia europea a favor de Carles Puigdemont. El partido belga de extrema derecha llegó a ofrecer al expresidente de la Generalitat ir en sus listas al Parlamento Europeo. Además, tanto Theo Francken como Bart De Wever han acompañado en diversas ocasiones a los líderes independentistas en varios actos en Bélgica.

El pasado marzo, Javier Ortega Smith acudió a la Eurocámara invitado por Kosma Zlotowski, de Ley y Justicia y perteneciente al ECR. En su comparecencia tuvo un enfrentamiento muy duro con el europarlamentario belga del N-VA Mark Demesmaeker, al que acusó de estar a sueldo de Carles Puigdemont. Entre ambos partidos existe una línea roja que puede dificultar la entrada de VOX en la Alianza de Conservadores y Reformistas Europeas, porque son difícilmente compatibles. El resultado electoral de cada uno, la cantidad de europarlamentarios que aporten, será el factor diferencial que puede provocar que uno no entre o que el otro salga.

El Think Tank "New Direction"

En el mensaje de Santiago Abascal junto a los líderes de Ley y Justicia en Varsovia se podía ver al final de la mesa a Tomasz Poreba, miembro del Parlamento Europeo por la formación polaca y presidente de New Direction, el Think Tank de la Alianza de Conservadores y Reformistas Europeos (ACRE).

El próximo 1 de junio, días después de las elecciones europeas, se celebra en Madrid el evento organizado por New Directión en colaboración con el Instituto Juan De Mariana llamado "The books of freedom", que servirá para marcar los puntos de encuentro entre muchos miembros de VOX y la fundación libertaria de la Alianza de Conservadores y Reformistas Europeos para enmarcar el campo de actuación ideológica de la formación en la posible integración en el partido europeo ACRE. Entre los ponentes del evento se encuentran varios miembros del consejo de administración de New Direction, como Daniel Hannan. El presidente de la Alianza de Conservadores y Reformistas Europeos, el checo Jan Zahradil, y Themistoklis Asthenidis, director adjunto de ACRE. Además de varios miembros de VOX como Hermann Terstch, número 3 por VOX al Parlamento Europeo, Jose María Marco, candidato de VOX al Senado, o Manuel Mariscal, diputado de VOX por Toledo, asisten otras figuras relevantes de la política española de otros partidos como Javier Fernández Lasquetty, jefe de gabinete de Pablo Casado, Esperanza Aguirre o José Ramón Bauzá, candidato de Ciudadanos al Parlamento Europeo.

VOX ya no necesita a Salvini

Antes del éxito de las elecciones andaluzas y su irrupción virulenta en la esfera pública española que les ha llevado a entrar en el Congreso de los Diputados con un 10% de los votos, el partido de extrema derecha de Santiago Abascal tenía fijada su vista en las elecciones europeas. La circunscripción única era una oportunidad y por eso los acercamientos a Marine Le Pen y Matteo Salvini eran necesarios para la posible entrada en el grupo que planteaban los líderes ultras de Francia e Italia. Pero ya no los necesitan. Una vez logrado el objetivo fundamental de entrar en las instituciones pueden prescindir de su tutela, ya tienen vuelo y ahora intentan aproximarse a posiciones más conservadoras y menos extremas.

VOX comparte con Salvini y Le Pen el antifederalismo, la islamofobia y la lucha contra la inmigración. Pero tras las elecciones empiezan a girar y abandonar discursos inflamados e influirán de manera determinante las tremendas diferencias que existen con los populistas más proteccionistas. Estas disensiones serán fundamentales para definir los grupos y marcarán su conformación tras las elecciones del 26 de mayo. VOX es por encima de todo un partido ultraconservador en lo moral y neoliberal en lo económico aunque de manera electoralista ahora intenten ocultarlo y acercarse al voto obrero, extremos que chocan de manera frontal con la visión ideológica de Marine Le Pen o Matteo Salvini.