La labor de los expresidentes puede medirse en cartas. Si las actividades de Felipe González, en vez de haber sido descritas por los periodistas a los que nos escandalizaban se hubieran puesto en un informe de la UDEF o en auto de la Audiencia Nacional, nos hubiera parecido lo mismo que lo que nos parece las actividades descritas asociadas a José Luis Rodríguez Zapatero. Valorar los hechos con perspectiva a través de la relación epistolar sin mirar el protagonista nos puede hacer entender que hay actuaciones indefendibles pero solo a algunas se las mira con ojo judicial.

En el año 2009, el expresidente Felipe González mandó una carta al genocida y presidente de Sudán, Omar Hassan Al Bashir, para que su amigo Farshad Massoud Zandi pudiera recibir la concesión de un yacimiento petrolífero y minero para su empresa Star Petroleum. No solo hubo una carta, el expresidente se reunió en las oficinas de Zandi con emisarios de Sudán y Chad para lograr la concesión del denominado Bloque E en favor de su amigo iraní.

La reunión se produjo en las oficinas de Zandi en el Paseo de la Castellana donde se hicieron unas fotografías con los ministros africanos para celebrar que la filial del empresario SP Mining había logrado la concesión del yacimiento de 130.000 kilómetros cuadrados con minas de oro, zinc, cobre y diamantes quedándose además con la explotación preferencial del resto del país.

La empresa Star Petroleum tuvo entre sus accionistas a Juan Luis Cebrián, entonces dueño del grupo Prisa, al que le fue regalado por Zandi un paquete accionarial de seis millones de euros justo después de las acciones del expresidente con los gobiernos de Sudán y Chad para lograr la concesión. Felipe González estuvo cobrando de Prisa un suntuoso salario anual por un papel de mero consultor en el Consejo Editorial de Prisa.

Felipe González había acompañado a Zandi a varios viajes en en Dubái y Abu Dabi como parte del consejo rector de la Fundación Atman, que lideraba Teresa Aranda, esposa en aquel momento de Juan Luis Cebrián. La fundación llegó a recibir un millón de euros a fondo perdido por parte del empresario iraní amigo de González que tanto le ayudaba en sus negocios por todo el mundo.

Una empresa radicada en España que se llama 'Inteligencia Prospectiva' tiene en cuatro años una actividad económica de 70.000 euros. Es propiedad de dos hermanos venezolanos. Los Amaro Chacón. Esa empresa registra entrada y salida de dinero en ese periodo de 2,6 millones de euros, sobre todo por aportaciones dinerarias de los socios a través de ampliación de capital para canalizar pagos hacia otras empresas en teoría como proveedoras de servicios.

En ese mismo periodo en el que tienen esa actividad de 20.000 euros al año pagan 300.000 euros a 'Análisis Relevante', la empresa de Julio Martinez y socio de jose Luis Rodríguez Zapatero y 500.000 euros a la empresa Whatthefav, propiedad de las hijas del expresidente, por trabajos desconocidos.

Una empresa que no se sabe de dónde saca el dinero paga a otras empresas por trabajos desconocidos en los que lo único que les une es el vínculo con José Luis Rodríguez Zapatero por otro tipo de hechos. Esa empresa y los hermanos propietarios aparecen vinculados en el auto del juez Calama como intermediarios para conseguir la venta de barcos con petróleo de Venezuela a través de una empresa estatal China en la que a través de varios mensajes piden una carta de intenciones (LOI en sus siglas en inglés) de José Luis Rodríguez Zapatero para lograr la concesión comercial de esos barcos con el crudo.

En el sumario aparece una carta de la empresa estatal de China dirigida a Zapatero esperando que fuera el expresidente el que redactara este documento para lograr la concesión. Zapatero afirma que no llegó a contestar, y no hay evidencias en el acto de que lo hiciera, aunque sí lo hay de la recepción de fondos sin saber, por el momento, por qué gestiones especificas.

Felipe González se burló del expresidente Zapatero porque no creía que sea capaz de generar una arquitectura financiera del calado que aparece en los documentos judiciales de la Audiencia Nacional entendiendo que su conocimiento al respecto es muy superior. No es algo que haya que descartar porque viendo el nivel de las gestiones que el expresidente de chaqueta de pana ha realizado durante años es una evidencia que la excelencia de las actividades económicas son muy superiores a las que ha realizado Zapatero.

Cuando se observa con el mismo nivel de escrutinio los negocios de Felipe González destaca la capacidad para evadir la responsabilidad penal y el poder mantenido para, llevando a cabo durante décadas un enriquecimiento de dudosa ética, pueda seguir dando lecciones a tercero como referente moral de una época en la que en España siempre se miraba para otro lado para que unos pocos pudieran llevárselo crudo al margen de la ley. La relación epistolar de nuestros expresidentes con empresas, dictaduras y genocidas, son un buen espejo moral en el que mirarnos para catalogar nuestra categoría democrática, porque no hay justicia que discrimina los hechos por quién los protagoniza.

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