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LA ERMITA DE SAN JUAN DE GAZTELUGATXE

San Juan de Gaztelugatxe, una excursión de 241 escalones, roca, mar y viento

El mágico islote de San Juan de Gaztelugatxe es uno de los rincones imprescindibles de la Costa Vasca. Ya el camino para llegar hasta la ermita está considerado mágico y es, sin duda, de los que hay que recorrer al menos una vez en la vida.

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Ya estamos en otoño, tiempo de escapadas y de disfrutar de los últimos días apacibles, antes de la llegada del frio invierno. Gaztelugatxe, en el País Vasco, es uno de esos lugares que merece la pena descubrir en esta época del año. Unido al continente por un puente de dos arcos, este sorprendente islote está coronado por una ermita dedicada a San Juan, que data, nada más y nada menos, que del siglo X.Este paraje, situado a medio camino entre las localidades de Bakio y Bermeo, tiene algo que emociona.

En una costa agreste y verde, un escarpada y larga escalera une a la isla con el continente, y es todo un reto iniciar el camino hasta lo más alto.  Hay que decir que hay diferentes versiones sobre el número real de escalones. Pero de lo que no hay ninguna duda es que merece la pena llegar hasta la ermita. Es un plan estupendo para toda la familia, al aire libre y en un lugar sencillamente maravilloso.

No dejes de iniciar el ascenso, es espectacular, el estrecho camino comienza en tierra firme y pasa sobre las rocas por un puente de piedra que nos lleva al islote, eso después de ascender 241 escalones. El camino se encuentra jalonado con las sucesivas estaciones de un Viacrucis. Por lo que hacerlo es como hacer un pequeño viaje iniciático.

El lugar, es un mundo de leyendas, de historias de piratas e incluso de brujas y aquelarres. Pero también es una ermita dedicada a un santo. Al final de la escalinata hay una huella que supuestamente dejó allí San Juan Bautista, y dicen que si posas tu pie sobre ella atraerás a la buena suerte.

En lo alto, además de la pintoresca ermita, vas a poder disfrutar de unas  espectaculares vistas de la costa y del mar Cantábrico. Acantilados, túneles y arcos imposibles bellos. Gaztelugatxe es una de las maravillas más votadas y un enclave muy bien valorado por viajeros de todo el mundo.

El rito una vez arriba es tocar la campana tres veces. Así que, no te olvides de tocar la campana de la ermita tres veces mientras pides un deseo. Esa es la tradición y es lo que hay que hacer. No vaya a ser que se cumpla. Antaño la gente lo hacía para pedir fertilidad y ahuyentar a los malos espíritus, o incluso para no tener dolores de cabeza. Y no te preocupes porque la campana la tienes súper a mano y es uno de los pasatiempos preferidos, especialmente de los más pequeños de la casa, lo verás en cuanto llegues.

En verano el islote de San Juan de Gaztelugatxe suele ser un lugar muy concurrido, y donde uno puede bañarse en las pequeñas playas de piedras a los pies de la escalinata. Pero en otoño y también en primavera, la isla está tranquila, y es el mejor momento en el que disfrutar de todo su misticismo, su belleza y de toda su magia. Llegar hasta la cima es como un viaje iniciático, en el que uno se siente en perfecta comunión con el mar y la naturaleza.

Gaztelugatxe es una maravilla natural única en España, y uno de esos lugares que dejan huella y a los que uno siempre va a querer volver.

Más información:
Turismo del País Vasco

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