En Comillas se encuentran la belleza natural y la arquitectónica como en ningún otro lugar, hasta aquí llega el cantábrico y crea maravillosas playas, el clima húmedo del norte que mantiene un paisaje verde y hasta aquí llegó Gaudí y diseñó un Capricho. Estamos en una localidad de larga historia cuyo origen está allá por los tiempos de los celtas y que llegó a convertirse en el SXIX en lugar de veraneo real; Comillas era el destino elegido por Alfonso XII y también por Alfonso XIII para su descanso estival, lo que atraía a otros personajes de la corte y de la alta burguesía del momento. Esto, sumado al regreso de los llamados indianos –gentes de Comillas que se aventuraron a hacer las Américas y regresaron con un buen dinero en sus bolsillos- enriqueció al pueblo y el reflejo de ese tiempo está plasmado, más que en ninguna otra cosa, en la arquitectura del lugar, que es única. Esta pequeña localidad está ubicada entre el Cantábrico y tres colinas, La Cardosa, Sobrellano y la Cotureca, las tres de visita obligada porque en la primera se encuentra el edificio de la Universidad Pontificia, en la segunda el bellísimo Palacio de Sobrellano y en la tercera el de La Cotureca. Los edificios medievales y barrocos conservados todavía hoy en esta bella localidad serían motivo más que suficiente para concederle una visita pero, además, Comillas es una de las pocas localidades, por no decir la única, que recibió el arte de los arquitectos modernistas fuera de Cataluña, la muestra más conocida y una de las más hermosas es el ya mencionado Capricho de Gaudí pero no es la única. También merecen mención y atención las construcciones tradicionales, los soberbios caserones cántabros construidos por los indianos. Comillas, hoy excepcional destino turístico, fue también una de las localidades más modernas de España, el primer alumbrado público de nuestro país lució allí y lo hizo a los pocos meses de inventar Edison la lámpara incandescente, las lámparas llegaron a comillas desde el laboratorio del célebre científico y la máquina de vapor que les daba luz, de Barcelona. El primer teléfono de Cantabria también sonó en Comillas, en el Palacio de Sobrellano. El primer campo de golf de España fue también comillano, el de Oyambre, e incluso la primera zona de acampaña cántabra estaba en su término municipal. Para conocer Comillas no hay más que hacerse a sus calles y caminos y, si eres de los amantes de la bicicleta, desde el patronato de turismo de la localidad te sugieren hasta 8 rutas distintas para no dejarte nada sin ver ni visitar, nuestra favorita, sin duda, la arquitectónica. La gastronomía de la zona no necesita presentación como tampoco la necesita el arte culinario del norte de España, pescados y mariscos mandan en el plato, irrenunciables unas anchoas de Santoña, otra localidad cántabra de particular belleza. Y ahora sí, te contamos los que son para nosotros 5 de los lugares más bellos de Comillas, 5 visitas que no puedes dejar de hacer si viajas hasta esta localidad.