Bienvenidos a Marrakech. Bienvenidos al oasis del Beldi Country Club. Un jardín mágico a menos de cuatro millas de la ciudad donde cuanto mas tiempo te detienes más deliciosos placeres descubres. El gran atractivo del Beldi radica en el hecho de que se ha construido poco a poco, evolucionando y adquiriendo una variedad de facetas y matices. Su dueño, Jean Dominique Leymarie empezó por adquirir un olivar a las afueras de la bulliciosa medina. Primero concibió un restaurante al aire libre con piscina, a continuación, un spa con sombra, y grutas llenas de alfombras bereberes apiladas y ropa de cama para la venta. Despúes llegó una panadería y un taller de cerámica, con clases para niños, un pabellón para las veladas musicales y, más recientemente, 27 habitaciones de hotel. Todos ello integrado y medio escondido en 50,000 metros cuadrados de exuberantes jardines que incluyen un campo de más de 1.300 rosas, lineales de setos de hibiscus y grandes extensiones de plantas. Los dormitorios, semi-escondidos, muchos de ellos con chimeneas de leña, son todos diferentes, agrupados en torno a patios, con terrazas en la azotea, o que se encuentran en un laberinto de callejuelas propio del estilo bereber. El hotel dispone de aire acondicionado, piscina exterior, pistas de Tenis, Spa, centro de negocios, salas de conferencias, se admiten mascotas, habilitado para discapacitados, aparcamiento privado, terraza en la azotea, recepción, servicio de canguro, traslado desde el aeropuerto, restaurante, bar y conexión inalámbrica a Internet. Habitaciones desde 170 euros la noche. El Beldi no es un hotel enfocado en la linea de “niños corriendo frenéticamente por todas partes”, pero eso no quiere decir que este hotel no sea adecuado para el turismo familiar. Todo lo contrario. El ambiente es formal, ni estirado ni casual, y el servicio sigue su ejemplo. Las familias están presentes, y también lo están las parejas y grupos pequeños que disfrutan del maravilloso entorno. El objetivo es  que todos se sientan como en casa. Las clases de cerámica para niños son geniales. Los niños asisten a estas clases de la escuela de cerámica que se celebran cada tarde. !Pasan unas horas allí¡ Es el tipo de experiencia vital que consigue integrarlos con el entorno. Y para los padres el Spa. El complemento ideal, un tratamiento de hamman tradicional para relajarse y la recuperar las fuerzas necesarias para seguir lidiando con los más pequeños de la casa. Y ahora también una nueva piscina diseñada para el invierno en Marrakech: piscina climatizada con chimenea e iluminada por grandes lámparas de araña. Esta piscina se encuentra en el bosque de Beldi. Reservada para los residentes del hotel Beldi. Experiencias que ofrece el hotel, escapada para el día: el nuevo lugar Kasbah Beldi creado por Beldi para un almuerzo entre el desierto, el lago y las montañas. Dos hermosas piscinas y un restaurante en el centro de una terraza en el jardín. Y el Souk por Beldi, dar un paseo entre el taller de cerámica,un  showroom de alfombras, boutique de elegantes cojines de tapicería bereber, bolsos del kilim, taller de bordado y las Escuelas de Asociación y Talleres Atlas.