Hace mucho tiempo que la España rural comenzó a vaciarse, el éxodo comenzó hace décadas, allá por los años 60 y 70, cuando los pueblos no ofrecían más que una economía de subsistencia y las ciudades crecían y multiplicaban las oportunidades de progresar. Consecuencia de aquel éxodo, que ha sido una constante desde entonces, muchos pueblos han ido no sólo perdiendo habitantes sino quedándose, literalmente, vacíos pero no todos ellos son hoy pueblos abandonados, algunos son paraísos para turistas que buscan huir del mundanal ruido.

No están todos los que son pero sí son todos los que están, te presentamos tres pueblos que se quedaron vacíos y se han convertido en destinos turísticos de lo más apetecibles.

Las de Villadiego, en Villalibado, Burgos

Jardín en Villalibado | Imagen de Irvitomark en Wikipedia, licencia CC BY-SA 4.0

Villalibado es un pueblo burgalés que estuvo a punto de convertirse en un pueblo abandonado pero que es hoy un destino turístico de primer orden porque cuenta con un espectacular complejo de turismo rural: cuenta con dos zonas diferentes según el tipo de estancia que desees, por una parte está el Convento, que es una casa rural para 12 personas y un hotel rural de 7 habitaciones dobles y por otra parte está La Solariega, que es un conjunto de 7 casas rurales de diferentes tamaños.

Podrás disfrutar del jardín, la barbacoa exterior, la piscina y de una visita a la Iglesia románica de El Salvador que está a menos de 20 metros del complejo.

El Pajar del Silencio, en Cañicera, Soria

Cañicera, Soria | Foto de Diego Delso en Wikipedia, licencia CC BY-SA 4.0

Este alojamiento no se llama así por casualidad, se trata de un pajar del año 1.800 ubicado en un pueblo abandonado… claro que el pajar no es ni de lejos como era en el S.XIX, ahora cuenta con calefacción, jacuzzi, dos chimeneas, dos salones, una cocina completamente equipada, horno de leña, barbacoa y merendero y dispuesta para acoger, en el lujo que supone su absoluta tranquilidad, de 2 a 7 o incluso 8 huéspedes por estancia.

Es el alojamiento perfecto para quienes buscan disfrutar de la naturaleza (es posible incluso avistar animales salvajes como corzos, zorros, jabalíes, buitres o búhos entre otros) y para quienes quieren, de verdad, huir del mundanal ruido porque este pajar de lujo está ubicado en una comarca muy despoblada.

El Acebuchal, en Málaga

Iglesia de Competa (Ayuntamiento al que pertenece El Acebuchal) | Imagen cortesía del Ayuntamiento de Competa

El Acebuchal fue una aldea abandonada durante casi 50 años hasta que en 1998 resurgió de sus cenizas cuando los propietarios de las casas decidieron reconstruir el pueblo. La reconstrucción ya ha sido completada y El Acebuchal y se ha convertido en el lugar ideal para disfrutar unas vacaciones en familia o incluso para estancias más largas porque el entorno es, sencillamente, maravilloso.

El Acebuchal está en pleno Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Alhama y Almijara, nada rompe el silencio y la paz de este pequeño pueblo que alquila sus casa como Casas Rurales El Acebuchal. Si viajas con niños mejores de 12 años este lugar puede resultar más adecuado para ti que El Pajar del Silencio.

Elige destino y disfruta de unas vacaciones de relax, descanso, paz y aventura (un poco de todo ello) en la España vaciada.