Son muchos los lugares y monumentos que son conocidos a nivel mundial y, cuando hablamos de Grecia, no es raro que nos venga a la mente la Acrópolis de Atenas. Sin lugar a dudas este es el símbolo del país. Pero lo cierto es que aunque sea famoso en todo el planeta poco sabemos acerca de él.

Es por eso que he preparado un artículo en el que voy a darte algunos de los datos más relevantes de este monumento. De hecho, esto es lo primero que debes saber: la Acrópolis de Atenas es en realidad un conjunto de monumentos, no solamente uno. Allí se encuentran entre otros el Partenón o el Erecteion, ambos de la época clásica.

Además de esto, debes saber que la Acrópolis de Atena no es única aunque sí la más importante. Lo cierto es que casi todas las ciudades griegas tenían una de estas ciudades altas. ¿Por qué? Pues porque les servía como forma de defensa además de ser también la sede de los lugares de culto.


Atenas | Pixabay

Dicho esto, no te sorprenderá leer que la Acrópolis de Atenas está situada en una cima rocosa a 156 metros de altitud. En concreto, en un punto estratégico desde el que se puede observar toda la ciudad. Y lo mismo ocurre al revés, claro. No importa dónde te encuentres de Atenas: lo más probable es que puedas ver la Acrópolis si miras hacia la montaña.

Además de todo esto, también tienes que conocer el hecho de que la Acrópolis de Atenas que hoy podemos visitar no es la original. En más de una ocasión ha sido destrozada y, por tanto, restaurada. Por eso si la visitas verás, a lo largo de sus 270x85 metros, muchos lugares en ruinas y probablemente también alguna que otra grúa. 


Por último voy a nombrarte otro de los monumentos que forman parte de esta Acrópolis: los Propileos. Se trata de puertas monumentales que sirven como entrada al lugar más famoso de Grecia. Una vez que los cruces empezará tu viaje a la antigua Grecia.