El ‘Machu Picchu’ es uno de los lugares más bonitos de todo el planeta. Tanto es así que, indudablemente y con razón, es considerado como una de las auténticas maravillas del mundo. Y es que si acudes a visitarlo, es una experiencia que te marcará para toda la vida. ¡Estamos completamente seguros de eso! Al ser uno de los sitios más bellos de todo el mundo, muchas son las investigaciones que aún se siguen haciendo sobre ‘Machu Picchu’. Recientemente, una en concreto asegura que los Incas decidieron construirlo en un lugar muy preciso de manera intencional: en fallas tectónicas, ¡nada más y nada menos!

Este nuevo dato ha sido reconocido gracias a un espectacular análisis de carácter geoarqueológico elaborado nada más y nada menos que por Rualdo Menegat, reconocido geólogo de la Universidad Federal de Río Grande do Sul. Ha quedado tremendamente claro que la ubicación de ‘Machu Picchu’ no es ningún producto de la casualidad. De hecho, Menegat ha asegurado que “sería imposible construir un sitio así en las altas montañas si el sustrato no se fracturara”.

Pero, ¿cómo ha llegado a esta conclusión? a través de la realización de un mapa de la densísima red tanto de fracturas como de fallas que se entrelazan justo debajo del ‘Machu Picchu’. ¡Lo que lees! Unas están orientadas hacia el noreste-suroeste mientras que otras, en cambio, lo hacen hacia el noroeste-sureste. Con lo cual, se forma una perfecta ‘X’ que se encuentra debajo del sitio considerado como Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Machu Picchu | Pixabay

Después de analizar aún más este mapeo realizado por Rualdo Menegat, hemos sabido a su vez que los propios sectores urbanos de este santuario, así como los edificios, escaleras individuales y los campos agrícolas que se encuentran cercanos están perfectamente orientados a lo largo de estas inmensas y espectaculares fallas.

Otro dato a destacar, y por lo que podría no tratarse de ninguna locura, es que en otras antiguas ciudades incas podemos apreciar exactamente lo mismo. Un claro ejemplo lo vemos en Pisac, Ollantaytambo o Cusco. Todas ellas se encuentran en la misma intersección de las fallas. Es más, Menegat lo ha confirmado también: “Cada una es la mera expresión de las direcciones principales de las fallas geológicas del sitio”.

Las rocas fracturadas, algo esencial. Una de las conclusiones que se han obtenido con este estudio sobre ‘Machu Picchu’ es que, al encontrarse esta red de fracturas y fallas, los incas no dudaron un solo segundo en aprovechar la gran cantidad de materiales que podían obtener para su construcción. De esta manera, los muros cuentan con piedras que están perfectamente pegadas entre sí. Con lo cual, se redujo la energía necesaria para poder tallar esos enormes bloques de piedra.

Lejos de que todo quede ahí, los incas también tuvieron otro tipo de ventajas. ¿Lo más esencial? Que pudieron ofrecer, de manera directa, una fuente de agua. Menegat afirmó lo siguiente: “Las fallas tectónicas del área canalizaron agua de deshielo y agua de lluvia directamente al sitio”. Por si fuera poco, estas fracturas ocasionadas por las fallas ayudaron muchísimo a la construcción de espectaculares drenajes subterráneos, de ahí su perfecta conservación.