MAGIA EN EL CORAZÓN DE MAKGADIKGADI

MAGIA EN EL CORAZÓN DE MAKGADIKGADI

Jack's Camp, la belleza salvaje de uno de los paisajes más áridos de la tierra

El gran desierto de Botswana ofrece una de las imágenes más extremas del planeta. Es allí donde Jack Bousfield fundó un campamento que permite, de la mano de expertos, acercarse a un ecosistema tan peligroso como fascinante.

Makgadikgadi es el hogar de uno de los campamentos más famosos de África: el fabuloso Jack’s Camp. Ya su nombre nos da un pista de las maravillas que nos vamos a encontrar. Jack fue un pionero en su tiempo, el primer hombre blanco que pasó algún tiempo en este desierto, uno de los paisajes más áridos y desolados de la tierra. Viajamos a Botswana, al desierto del Kalahari.

Y es justamente el contraste lo que hace de este campamento un lugar genuino y diferente. Jack’s Camp, con estilo un único, representa todo un desafío para los huéspedes que en él se alojan. En una magnífica ubicación descubierta por el explorador Jack Bousfield en la década de los 60, y que hoy regenta su hijo Ralph, este destino es, cuanto menos, original. No encontrarás un campamento igual. Porque en este paisaje árido, aparentemente sin vida, se puede vivir toda una experiencia: la del desierto del Kalahari.

A 250 kilómetros al sureste del fértil delta del Okavango, el vasto paisaje es aun más extremo si cabe: arena blanca en lo que hace millones de años fue un gran lago interior en el centro de Botswana. Un lago en tiempos alimentado por los ríos Boteti y Nata y que creó al secarse unas curiosas ollas, más parecidas a un paisaje lunar que a un lugar de nuestro planeta. 
Pero no hay que asustarse, ya que, a pesar de lo extraño del paisaje, no hay nadie que no quede absolutamente fascinado y lleno de energía después de pasar por allí.

Jack’s Camp es la razón principal para visitar Makgadikgadi. Es un pequeño rincón africano lleno de encanto en el corazón del desierto, al lado de unas de las salinas más grandes del mundo. Rodeado de palmeras, este campamento remoto nos ofrece arqueología, con restos prehistóricos y fósiles, así como poder observar la fauna salvaje que habita en este territorio hostil que cambia por completo en época de lluvias.

Construido al estilo de un safari africano de 1940, el Campamento de Jack está decorado con ricas alfombras persas y sábanas de algodón. En diez amplias carpas, cada una con baño, duchas privadas interiores y exteriores, un lavabo e inodoro, uno puede alojarse incluso en familia.

Y entre las palmeras, una gran carpa de estilo persa hace las funciones de zona común, comedor central y salón de té, que se completa con una pequeña biblioteca de libros, fascinantes artefactos locales, cómodos cojines y cálidas alfombras. La comida se sirve en mesas individuales, en el interior y también en el exterior, siempre rodeados de un paisaje desolador, tranquilo y lejano.

Hay muchas actividades. La temporada de lluvias en el desierto de Kalahari atrae a miles de flamencos rosados ​​y manadas de cebras y ñus, y en la estación seca se pueden explorar las inmensas salinas de Makgadikgadi en quad. Las expediciones a Makgadikadi se realizan siguiendo rutas estrictamente controladas con el fin de no dañar el ecosistema. 
En el Parque Nacional hay poca actividad, por lo que durante el día lo mejor es descubrir la geología, la arqueología y la antropología de la zona, y observar la vida silvestre, una guarida de hienas y las graciosas suricatas. Gracias al trabajo del personal del Campamento, hay cuatro clanes de suricatas habituados a los humanos.

Durante el invierno seco, de junio a octubre, una visita a Makgadikgadi ofrece un contraste increíble con respecto al delta del Okavango. Realmente parece increíble que uno pueda deslizarse en canoa a través de un pantano lleno de vida y, a tan solo media hora de allí, encontrarse en uno de los paisajes más áridos de la tierra. Así es Botswana, un país mágico que tiene mucho que ofrecer.

El establecimiento ofrece paseos guiados en vehículos 4X4, completamente personalizados. Los guías de Jack’s Camp son investigadores que trabajan con los bosquimanos locales, por lo que no dudes en viajar allí en cualquier época del año, siempre hay algo que hacer (el precio de la estancia parte de los 1.020 € por persona y noche; incluye el alojamiento, la lavandería, las actividades, las comidas y bebidas, los guías y la entrada al Parque Nacional).

Más información:
Jack's Camp

Marta Rivas | Madrid
| 31/05/2015

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