El Faro de Alejandría o la Atlántida son, probablemente, los ejemplos más conocidos de las fascinantes historias surgidas del hundimiento de una ciudad. Descubrir los secretos que oculta un lugar que lleva años sumergido en el agua resulta tentador, misterioso y toda una experiencia. Pero estos no son los únicos ejemplos, existen lugares reales y conocidos que por diversas circunstancias han quedado inundadas, y algunas de ellas pueden ser exploradas y observadas de diferentes maneras.

Pavlopetri
Se encuentra en Grecia. Fue descubierta en 1967 y es, hasta ahora, la ciudad sumergida más antigua del mundo. Se pueden observar los edificios, las calles e, incluso, las tumbas de antiguos ciudadanos. Se llevan a cabo diversas exploraciones, por lo que es posible descender para visitarla.



Curon Venosta
Este pueblo, localizado en el Valle Venosta, en Italia, se inundó después de la Segunda Guerra Mundial, por la unión de 3 lagos muy próximos. A pesar de que el pueblo se conserva en gran medida, lo único que permanece visible es la torre del campanario. La unión de las montañas con el gran lago ha creado un paisaje realmente espectacular.

Curn Venosta

La Muedra
Durante la época franquista se construyeron cerca de 5.000 pantanos en toda España. La Muedra es un pueblo al norte de Soria que fue inundado para la construcción del embalse de la Cuerda del Pozo. Actualmente, se practican en él incluso deportes acuáticos como el windsurf. Cuando llega la época de sequía y desciende el nivel del agua, es posible ver el campanario y algunas de las casas que sobrevivieron a la inundación.

La Muedra

Sant Romà de Sau
Otro de los pueblos más emblemáticos que fue inundado para la construcción de un pantano es Sant Romà de Sau, en Cataluña. Lo curioso de este lugar es que durante los años que lleva sumergido ha servido como indicativo a los lugareños del nivel de sequía. En las peores épocas, es posible ver la antigua iglesia por completo.

Sant Romà de Sau

Kalyazin
Se encuentra en Rusia. Este lugar fue sumergido debido a la creación de un embalse. En esta ocasión no es necesario bucear para disfrutar del lugar, ya que la torre de la antigua catedral ortodoxa de San Nicolás permanece visible, y todo el lugar puede observarse con un pequeño paseo en lancha.

Port Royal
Esta antigua ciudad jamaicana fue famosa por la cantidad de piratas y prostitutas que merodeaban por sus inmediaciones en el siglo XVII. Sufrió un terremoto en 1692, y el tsunami que generó enterró la ciudad bajo el agua. Es posible bucear por la zona, pero es necesario obtener previamente un permiso gubernamental.

Port Royal

Shi Cheng
Al este de China se encuentra el lago artificial de las Mil Islas, denominado así porque se pueden apreciar las cimas de antiguas montañas. Su construcción sepultó, entre otros, el territorio de Shi Cheng, muy importante en la región. La temperatura del agua, entre los 10 y 20 grados, ha favorecido que la localidad permanezca intacta, hasta el punto de que aún se conserva la puerta de entrada a la ciudad.

Shi Cheng

Villa Epecuén
Este es el nombre de una ciudad muy turística cerca de Buenos Aires. El lugar tuvo que ser desalojado por la crecida de un cercano lago y, finalmente, se inundó. Con el paso de los años, el nivel de agua ha disminuido, por lo que se puede apreciar parte de la antigua ciudad sin necesidad de mojarse.

Las ciudades perdidas de Ontario
Varias regiones canadienses fueron inundadas para la creación de un canal marítimo en 1958. Bucear por ellas resulta de lo más curioso, ya que la mayor parte de los elementos que se observan forman parte del siglo XX, es decir, nada de piedras ni campanarios.

Las ciudades perdidas de Ontario

Alejandría
No se puede hablar de ciudades sumergidas sin acordarse de la antigua ciudad de Alejandría. Los arqueólogos determinaron que este lugar se hundió por el propio peso de sus edificios y la acción del Delta del Nilo. A pesar de que el gran faro de 150 metros de altura continúa sin dar señales de vida, sí es posible descubrir el impresionante palacio de Cleopatra, entre otras ruinas de la época alejandrina.