Rumanía es uno de los países más desconocidos para nosotros a día de hoy. Sin embargo, cada vez es más común que muchos viajeros pasen sus vacaciones en este país ya que, a diferencia de lo que algunos piensan, tiene mucho que ofrecer y no solo Bucarest.

Parlamento | Rumanía

Tan solo necesitamos dos días para recorrer la capital del país porque, a pesar de que cuenta con algunos atractivos para los visitantes, no es una de las ciudades más prestigiosas de Europa en términos turísticos. Quizás lo más interesante de visitar de la capital sea el Palacio del Parlamento Rumano, que es el edificio más grande del país, y su centro histórico, junto con algunos museos como el Museo Satului.

Sin embargo, lo que más puede llamar la atención del viajero no está en Bucarest. Una de las ciudades más turísticas es Sinaia que se encuentra situada junto a los Montes Bucegi, en el valle de Prahova. No es su entorno natural lo que más llama la atención, sino el Castillo de Peles. Esta fue la primera residencia de verano de Carlos I, construido en 1873, que cuenta con 160 habitaciones y en la actualidad tiene función museística.

Castillo de Peles | Pixabay

Aunque el castillo anterior es muy famoso, Rumanía es conocida básicamente por el castillo de Bran, también llamado castillo de Drácula. Para llegar hasta él, existen muchas excursiones que parten desde la ciudad de Bra_ov. Fue edificado en el año 1382 por los sajones y con un motivo de defensa frente a las invasiones del momento sufridas por los turcos. Según cuenta la historia, el príncipe Vlad Tepes se alojó en él un tiempo y este fue quien sirvió de inspiración al escritor Bram Stoker, creador de Drácula.

Para muchos, la ciudad más bonita de Rumanía es Sighisoara. Fue en este lugar donde Vlad Tepes nació, el príncipe del que os hablamos anteriormente. De hecho, aquí se puede visitar su casa, aunque se encuentra restaurada. Es una ciudad que te hará sentir que te encuentras en una época pasada debido a sus pequeñas calles empedradas y la forma de sus edificios. Si quieres tener unas vistas panorámicas, te recomendamos subir a la Torre del Reloj o a la colina que se encuentra muy cercana al cementerio de la ciudad.

Castillo de Bram | Pixabay

La última parada obligatoria en tu viaje debe ser la llanura de Transilvania. Aquí encontrarás un gran número de iglesias fortificadas como por ejemplo Prejmer o Biertan, construcciones muy llamativas para ser iglesias. Muchas de ellas son consideradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO debido a la gran importancia e historia que guardan tras ellas. Allí, los sajones se refugiaban como si de pequeñas ciudadelas se trataran, puesto que contaba con grandes muros, habitaciones y hospedajes.