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NATURALEZA EXTRAORDINARIA

Los 7 bosques más diferentes del planeta

Son un espectáculo natural, pero no solo por su vegetación, sino también porque en ellos encontramos algo más: un toque de arte, de peligro, de exotismo... que los convierte en rincones únicos en el mundo.

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Sergio Cabrera | @sergiossen | Madrid
| 14.03.2016 00:01

No todos los bosques son iguales. Depende de su vegetación, de la fauna, de los accidentes geográficos que se encuentran a lo largo del mismo... y los hay de todos los tamaños: desde los que apenas ocupan unas hectáreas a los que llenan kilómetros y kilómetros por todo tipo de terrenos. Sin embargo, no hay en el planeta siete bosques que puedan parecerse un poco a estos siete, los más diferentes y excepcionales.

Bosque de Oma

1. Bosque de Oma (Vizcaya, España). Estamos ante una increíble mezcla entre naturaleza y arte, y todo porque en este rincón de  la Reserva Natural de Urdaibai encontramos una obra artística colorista y diferente creada por el pintor Agustín Ibarrola entre los años 1982 y 1985. Al observar determinados conjuntos de árboles desde diferentes puntos, éstos actúan como un cuadro que muestra figuras geométricas.

Bosque de bambú de Sagano

2. Bosque de bambú de Sagano (Kioto, Japón). Son varios los bosques de bambú que podemos encontrar en Japón. En este encontramos unas arboledas de bambú de hasta 20 metros de altura que sorprenden por su aspecto frágil pero, al mismo tiempo, poderoso. El movimiento de los troncos cuando sopla el viento crea una especie de danza de color verde y su sonido fue incluido por el Gobierno japonés entre los 100 sonidos que hay que preservar de Japón.

Cactus de Tehuacán-Cuicatlán

3. Bosques de cactus de Tehuacán-Cuicatlán (México). Ubicado entre los Estados de Puebla y Oaxaca encontramos toda una extensión donde el rey es el cactus. Se cuentan por miles y forman todo tipo de figuras. Además, en la zona está el jardín botánico Helia Bravo Hollis, en el que se concentran más de 250 especies vegetales y unas salinas y marismas que son refugio para el guacamayo verde. Hace millones de años, el valle era el fondo del lecho marino.

Bosque del lago Caddo

4. Bosque del lago Caddo (Estados Unidos). Este rincón entre Tejas y Luisiana  de 10.300 hectáreas tiene una particularidad que no pasa desapercibida: parece que sus árboles están llorando. Es posible recorrerlo directamente desde las aguas del lago, en barcos especiales que hacen recorridos turísticos por este impresionante y fantasmal paisaje. Además, si se desea, se puede disfrutar de un rato de pesca.

Bosque de piedra de Shilin (China)

5. Bosque de piedra de Shilin (China). En el condado de Shilin Yi, en la provincia china de Yunnan, encontramos un bosque donde no hay árboles, sino piedras. Sin embargo, tienen una forma y una disposición que, a simple vista, pareciera que se trata de árboles petrificados. Estas formaciones calizas han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y su área de 350 kilómetros cuadrados se divide en siete zonas panorámicas.

Bosque Curvado (Polonia).

6. Bosque Curvado (Polonia). Alberga unos 400 pinos que crecen con una curva de 90 grados en la base de sus troncos, todos mirando hacia el norte. Las explicaciones a este curioso fenómeno son muchas, pero la más aceptada es la que dice que se debe al peso de la nieve, que fuerza este crecimiento inusual. Lo curioso es que Este peculiar lugar está rodeado por un pinar mayor donde sí crecen totalmente rectos.

Bosque Rojo

7. El Bosque Rojo (Ucrania). Seguramente, los ucranios jamás lo hubieran querido, pues este bosque se ‘creó’ tras el accidente nuclear de Chernóbil, cuando los árboles absorbieron la radiación y se volvieron rojos y amarillentos, muriendo rápidamente y fosilizándose en algunas partes. El mismo suelo se volvió de ese color, que se iba tornando cada vez más pardo.

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