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QUIERE PARA QUE USEN VERSIONES MÁS ACTUALES

Google mete presión a los fabricantes que usan Android

Google quiere ejercer algo más de control sobre la segregación de Android, su sistema operativo que, por mucho que se actualice cada año a versiones notablemente mejores, sus usuarios siguen utilizando con terminales algo atrasados.

Que levante la mano quien tenga la última versión de Android

TecnoXplora Que levante la mano quien tenga la última versión de Android

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¿Y qué tiene esto de noticia?, se preguntarán muchos. Parece lógico que Google quiera que los fabricantes de teléfono utilicen la versión más moderna de su sistema operativo. Y también parece lógico que los fabricantes apuesten por las últimas versiones de Android para no quedarse atrás y para que la competencia, o incluso Google con sus Nexus, no lance aparatos con prestaciones que ellos tienen. El matiz aquí está en lo forzoso, en no dejar que una compañía actúe por libre.

Solo hay que mirar las cifras de Android 4.4, la última versión (sí, la del KitKat): 1,8% de usuarios en todo el mundo. ¿Android 4.3? 60% ¿Android 2.3? 24% ¿Y cuántos usuarios de iPhone usa iOS 7, la última versión del software del iPhone? El 78%

La culpa está en que, claro, uno no cambia de móvil cada seis meses, quizá tampoco cada año, sino cada año y medio o dos. Y eso significa quedarse atrás porque hay muchos teléfonos Android, no siempre son lo suficientemente potentes para aguantar la actualización. Además, o más bien principalmente, desde las compañías dicen que sería muy costoso estar adaptando el SO a cada terminal (Apple solo tiene un móvil, el iPhone, por eso casi todo el mundo está al día). Cyanogenmod lo hace en la medida que puede, pero ni tan siquiera ellos llegan a tanto.

La solución a tan incómodo problema parece no ser nada idílica. Una información obtenida por la web AndroidPolice desvela que Google quiere reducir la cantidad de teléfonos que se lanzan con versiones anticuadas de Android al no garantizarles sus aplicaciones. Esto es, si Samsung lanza un teléfono a partir de febrero con un Android inferior a la versión 4.1, Google no permitiría usar sus apps nativas, como lo son Gmail, Maps, YouTube o Play Store.

Se trata de un movimiento algo brusco y que los documentos filtrados detallan con bastante detalle. Cada vez que se lance una versión nueva de Android, las compañías tendrían un máximo de 9 meses para lanzar terminales con una versión previa. Es decir, si Android 4.5 se lanza en enero, en octubre/noviembre no se podrían desarrollar terminales con Android 4.4 y tendrían que llevar por narices la versión más actualizada si quieren usar sus Google Apps.

Claro, pero luego es la propia Google la que no permite actualizar a su última versión de Android a algunos terminales no tan viejos y que, encima, son suyos, como sucede con el Galaxy Nexus. Todo un contrasentido.

Version de Android

Inicio de plazo de aprobación

Fin de plazo de aprobación

Gingerbread

6-Dic-2010

1-Feb-2014

Honeycomb

24-Feb-2011

1-Feb-2014

Ice Cream Sandwich

16-Dic-2011

1-Feb-2014

4.1

12-Jul-2012

1-Feb-2014

4.2

13-Nov-2012

24-Abr-2014

4.3

25-Jul-2013

31-Jul-2014

4.4

31-Oct-2013

Por confirmar

Si se mira por el lado bueno, esta medida tiene una clara consecuencia, y solo hace falta mirar a las fechas de la filtración: si ninguna compañía puede desarrollar un teléfono con Android inferior al 4.4 a partir del 31 de julio de 2014 porque Google no se lo aprobaría significa que, por narices, los móviles tendrían que tener la versión más actual de Android, con lo que el usuario se beneficiaría de sus novedades.

Si se mira por el lado malo, eso es una clara injerencia de Google en las políticas de desarrollo de las compañías, que dependen enteramente de su sistema operativo y de las apps compatibles para mantener su negocio. Y es que aunque cada compañía tiene permiso para reformular Android e introducir sus propios servicios, la base de la que tienen que partir es la misma, y esta tiene que pasar el filtro de Google.

Para una gran empresa, desarrollar un terminal con el último SO en mente es un reto importante, del mismo modo que lanzarlo con uno anticuado y tener que actualizarlo después puede ser un problema por las incompatibilidades que surjan y por los recursos empleados en adaptar el teléfono a las novedades del Android que Google anuncie. ¿A quien afecta esto? A nosotros, la verdad, es que poco: Samsung, HTC, Motorola, todas pueden permitirse estas medidas, pero la industria de países emergentes como India, que comercializan sobre todo teléfonos Android de gama media-baja, sí se podrían ver dañadas si se les prohíbe usar las apps nativas de Google por no sacar móviles 'a la última'.

Está claro que Google aprieta, pero no ahoga, y que esta medida puede beneficiar a muchos usuarios que se quedan anticuados en menos de un año, pero no debería gustarnos que metan sus narices en cómo las compañías tienen que ir fabricando los teléfonos.

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