SENSORES Y ALGORITMOS, PRESENTE Y FUTURO SOBRE RUEDAS
Estos coches ya vigilan a su conductor para anticipar errores humanos (y en el futuro, más)
A lo mejor la idea de un coche autónomo no convence porque nos gusta conducir, pero ¿y un coche que está atento a todo lo que haces para evitar que metas la pata? Ya hay en el mercado automóviles que ofrecen advertencias para evitar un accidente, mientras se están desarrollando algoritmos que prevén maniobras del conductor o avisan sobre las que van a realizar otros coches cercanos.
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Los coches inteligentes están ahora mismo en boca de todos. Con Google a la cabeza, cada vez se están perfeccionando más estos automóviles que permiten al ser humano disfrutar del paisaje o despreocuparse del asfalto mientras una máquina conduce por ellos. En este nuevo ecosistema, hasta las aseguradoras o las legislaciones tienen que plantearse nuevos caminos.
Sin embargo, hay quien prefiere seguir al mando del volante. No pasa nada: también hay tecnología puntera para ellos. Algunos automóviles ya incorporan ‘software’ que avisan de posibles imprudencias, mientras los ingenieros trabajan en otras herramientas que permitirán dar un toque de atención a los conductores si parecen dormirse. Os presentamos las tecnologías que están… y las que llegarán.
Combinando lujo y seguridad
Si quieres un plus de ‘atención, amigo conductor’, ya lo podrás encontrar en coches de lujo. Muchos modelos de alta gama vienen con sensores que lanzan señales de advertencia a los conductores de que algo mal. Además, pueden frenar automáticamente o controlar la dirección.

Los sistemas de frenado automático funcionan con radares, sensores o cámaras que paran el automóvil de forma inmediata o haciendo descender la velocidad. De momento, son muy pocos los que incluyen la opción de frenado automático: es una tecnología cara y opcional. Sin embargo, recientemente se anunció que empresas como Mazda, Volkswagen y Volvo llegaron a un acuerdo para equipar a todos sus modelos con frenado automático de emergencia.
Mientras esperamos a que estos sensores se popularicen, hay muchos que están investigando sobre otras herramientas que podrían mejorar la conducción de coches. Y lo que ya han presentado resulta prometedor.
El ejemplo más destacable es Brain4Cars, un conjunto de algoritmos capaz de estudiar la cara de los conductores para, según la posición de los ojos o los cabeceos que dé, concluir que se está durmiendo o distrayendo y, por tanto, provocar un accidente.
Los algoritmos fueron ‘entrenados’ con los movimientos de diez conductores diferentes que que condujeron casi 1.900 kilómetros por varias áreas de California. Entre otros aspectos, debían aprender a reconocer los movimientos que se realizaban al cambiar de carril.
Así, Brain4Cars usa sensores que monitorizan esta información y, con la que ya tienen almacenada, anticipan maniobras en tiempo real e incluso predicen lo que puede suceder en unos pocos segundos.

Además, los investigadores han publicado los datos de forma libre, para que otros equipos de la universidad o de la industria automovilística puedan darles uso y crear aplicaciones especiales para coches. De hecho, los sistemas de reconocimiento de imagen serían muy útiles para mejorar los propios coches inteligentes sin conductor.
El ofrecimiento a otros investigadores es de agradecer: un estudio de las universidades de Cronell y Stanford demuestran que se podría entrenar a sistemas inteligentes para obtener deducciones del comportamiento del conductor y evitar accidentes. Esto sería ideal en puntos ciegos o cuando no vemos llegar a otro coche que quiere meterse por el mismo hueco que nosotros.
Tanto si eres de los que quieren conducir como si eres de los que prefieren que otros lo hagan, ten en cuenta que la tecnología es muy útil para evitar accidentes. Un poco de ‘software’ seguro que no viene mal.
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