SEGÚN LOS EXPERTOS
La península ibérica también está en riesgo de sufrir terremotos, lo que no sabemos es cuándo ocurrirán
El gran terremoto de Lisboa de 1755 demuestra que la región puede sufrir grandes seísmos, aunque predecirlos sigue siendo imposible.

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Cuando pensamos en grandes terremotos, solemos mirar hacia lugares como Japón, Chile, Turquía o Indonesia. Sin embargo, la península ibérica tampoco está libre de sufrir grandes sacudidas. La pregunta no es si existe riesgo, sino cuándo podría producirse un nuevo gran terremoto.
Según el medio The Conversation, los científicos diferencian entre dos conceptos clave: peligro sísmico y riesgo sísmico. El peligro hace referencia a la probabilidad de que una zona experimente fuertes movimientos del suelo, mientras que el riesgo tiene en cuenta las consecuencias que tendría ese terremoto sobre las personas, edificios e infraestructuras.
Los mapas sísmicos de Europa muestran que las zonas con mayor actividad se concentran sobre todo en el Mediterráneo, como Italia, Grecia o Turquía. Pero la historia demuestra que la península ibérica también puede generar terremotos de gran magnitud.
El ejemplo más conocido es el Gran Terremoto de Lisboa, ocurrido el 1 de noviembre de 1755 frente a las costas portuguesas. Con una magnitud cercana a 9, fue uno de los mayores terremotos registrados en Europa. El seísmo destruyó gran parte de Lisboa, provocó un tsunami y dejó decenas de miles de víctimas.
Aunque ocurrió hace casi tres siglos, este evento sigue siendo una referencia para los investigadores porque demuestra que el suroeste de la península tiene capacidad para generar grandes terremotos.
Pero eso no significa que la ciencia pueda saber cuándo ocurrirá el próximo. Los terremotos se producen cuando las fallas liberan de golpe la tensión acumulada durante años. Los científicos pueden estudiar esas zonas, analizar terremotos pasados y calcular probabilidades, pero no pueden predecir una fecha concreta.
Para ello utilizan conceptos como el tiempo de recurrencia, que estima cada cuánto pueden repetirse terremotos similares en una zona. Sin embargo, una falla puede permanecer tranquila durante mucho tiempo y romperse antes o después de lo esperado.
Además, la magnitud del terremoto no es el único factor importante. El tipo de terreno, la calidad de las construcciones y la densidad de población influyen en los daños que puede causar.
Por eso, el objetivo de la ciencia no es adivinar cuándo llegará el próximo gran terremoto, sino identificar las zonas más vulnerables y mejorar la preparación para reducir sus consecuencias.
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