SEGÚN UN ESTUDIO

A mayor sedentarismo, mayor probabilidad de demencia en la tercera edad

El riesgo aumenta significativamente según un estudio realizado entre 100.000 voluntarios.

Señora mayor con demencia

Señora mayor con demenciaiStock

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Constantemente la ciencia demuestra la importancia del ejercicio, no solo en nuestra salud física, también en la mental. Poco más de un año atrás, un equipo de científicos de las universidades de California del Sur y de Arizona analizaron de qué modo el sedentarismo (por ejemplo, sentarse y mirar la televisión) afectan al riesgo de desarrollar demencia.

Pese a que el estudio estableció conclusiones inequívocas respecto al vinculo entre sedentarismo y demencia, los datos se basaban en datos de salud autoinformados y los autores quería obtener información más fiable.

Para ello, los responsables del mencionado estudio, liderados por David Raichlen, realizaron un nuevo análisis. El equipo de Raichlen, utilizó datos del Biobanco del Reino Unido, una base de datos biomédica a gran escala de participantes de todo el Reino Unido, para investigar posibles vínculos entre el comportamiento sedentario y el riesgo de demencia. Ya no se trataba de percepciones de voluntarios, sino de datos científicos.

En total más de 100.000 adultos aceptaron usar acelerómetros, dispositivos de muñeca para medir el movimiento, durante las 24 horas del día durante una semana. Los investigadores se centraron en una muestra de aproximadamente 50.000 adultos de este subestudio, mayores de 60 años que no tenían un diagnóstico de demencia.

Luego aplicaron un algoritmo de aprendizaje automático para analizar los datos de lecturas del acelerómetro y clasificar comportamientos en función de diferentes intensidades de actividad física. El algoritmo pudo discernir entre diferentes tipos de actividad, como el comportamiento sedentario versus el sueño. Los datos del acelerómetro, combinados con técnicas informáticas avanzadas, proporcionaron a los investigadores una medida objetiva del tiempo dedicado a diferentes tipos de conductas sedentarias.

Los resultados, publicados en JAMA, demostraron que los adultos de 60 años o más que se sientan durante largos períodos viendo televisión u otros comportamientos pasivos y sedentarios pueden tener un mayor riesgo de desarrollar demencia. El riesgo de demencia aumenta significativamente entre quienes pasan más de diez horas al día realizando conductas sedentarias como sentarse.

El estudio también reveló que la forma en que se acumula el comportamiento sedentario a lo largo del día no importaba tanto como el tiempo total de sedentarismo cada día.

"Muchos de nosotros estamos familiarizados con el consejo común de interrumpir largos períodos de estar sentado levantándonos aproximadamente cada 30 minutos para ponernos de pie o caminar – explica Raichlen en un comunicado -. Queríamos ver si ese tipo de patrones están asociados con el riesgo de demencia. Descubrimos que una vez que se tiene en cuenta el tiempo total de sedentarismo, la duración de los períodos sedentarios individuales realmente no importaba".

Después de un promedio de seis años de seguimiento, los autores utilizaron registros hospitalarios de pacientes hospitalizados y datos de registros de defunciones para determinar el diagnóstico de demencia. Encontraron 414 casos positivos de demencia. Con esta información ajustaron el análisis estadístico para ciertos datos demográficos (por ejemplo, edad, sexo, nivel educativo, raza/etnia, enfermedades crónicas, genética) y características de estilo de vida (actividad física, dieta, consumo de tabaco y alcohol, salud mental autoinformada). que podría afectar la salud del cerebro.

"Nos sorprendió descubrir que el riesgo de demencia comienza a aumentar rápidamente después de diez horas de sedentarismo cada día – añade Gene Alexander, coautor del estudio -, independientemente de cómo se haya acumulado el tiempo sedentario. Aún así hay que dar cierta tranquilidad a quienes tenemos trabajos de oficina que implican permanecer sentados durante períodos prolongados, siempre que limitemos nuestro tiempo diario total de sedentarismo".

Los autores señalan que este es apenas uno de los estudios más recientes que persiguen comprender cómo el comportamiento sedentario afecta la salud del cerebro desde múltiples perspectivas. En este caso, los acelerómetros portátiles proporcionaron una visión objetiva de cuánto tiempo dedican las personas al comportamiento sedentario.

Los resultados no muestran diferencias notables entre hombres y mujeres, aunque sí hay que destacar que toda la información proviene de un país (Reino Unido) y que variables como la dieta o el clima pueden afectar las conclusiones en otros lugares del mundo. Por lo tanto "se necesita más investigación para establecer la causalidad y si la actividad física puede mitigar el riesgo de desarrollar demencia", concluyen los autores.

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