Es paradójico cómo algunos acontecimientos se repiten. En los años 90, concretamente en agosto de 1996, Microsoft era tan grande que el mercado corrió peligro de no existir y, para evitar entrar en un escenario de monopolio de facto, el entonces CEO de los de Redmond, Bill Gates, tuvo que ayudar económicamente a Apple para evitar su quiebra y, sobre todo, que la cuota de mercado que mantenía no menguara. De lo contrario, los padres de Windows tendrían que trocearse para evitar que solo existiera una única empresa en el mercado de los sistemas operativos, los servicios y, sobre todo y en aquellos años, los navegadores de internet para ordenadores (Explorer).

Han pasado casi 24 años y existen sectores donde la competencia es muy escasa porque unas pocas compañías tienen el control absoluto de algunos ecosistemas que generan anualmente cientos de miles de millones de euros. Es el caso de las tiendas de aplicaciones de iOS, o del sistema de pago que tienen los de Cupertino y que no es ni libre ni competitivo: solo trabajan allí quienes dicta Apple.

Suscripciones en App Store de iPhone | Tecnoxplora

Es por eso que ahora la Unión Europea va a abrir dos investigaciones antimonopolio a instancias de dos empresas, Spotify, y un distribuidor de libros del que no se conoce su identidad. En ambos casos, acusan a los de Tim Cook de estar obligados a trabajar en la tienda de Apple con los métodos de pagos permitidos por los de Cupertino y, sobre todo, tener que pagar un peaje del 30% que, según la plataforma de streaming musical, le obligaría a tener que subir los precios más allá de lo que cuesta Apple Music, la alternativa de los norteamericanos.

Dos investigaciones por separado

Esta denuncia de Spotify, que se realizó hace algo más de un año, ha provocado que la Unión Europea haya abierto dos investigaciones distintas, una para la tienda online, y otra para los sistemas de pago que se realizan a través de los servicios y dispositivos de Apple. Según explicó el CEO de la compañía sueca en marzo de este mismo año, Daniel Elk, las condiciones de competencia son inasumibles porque ese porcentaje extra que deben pagar por cada transacción en la App Store les impide "mantener nuestro precio competitivo para nuestros clientes", por lo que se ven obligados a asumir esa comisión como si fueran pérdidas antes de elevar la cuota mensual y arriesgarse a perder clientes.

La única solución a este problema es dirigir a todos los clientes que adquieren las suscripciones a través de la App Store hasta la web de Spotify pero, desde la plataforma digital, hablan de que si intentan algo parecido, los californianos "ni siquiera nos permiten enviar correos electrónicos a nuestros clientes que usan Apple". Por si fuera poco, también desvela que los de Cupertino bloquean “rutinariamente nuestras actualizaciones que mejoran la experiencia. Con el tiempo, esto ha incluido el bloqueo de Spotify y otros competidores de los servicios de Apple, como Siri, HomePod y Apple Watch".

Apple Pay llega a España | Apple

Estas dos investigaciones que se pondrán en marcha llegan tras la conclusión de lo que la Comisión define como "investigación preliminar" y que le permitió encontrar razones para la "preocupación" que dejan en desventaja a todos aquellos servicios que compiten contra los que comercializa Apple en el mismo sector (¿os acordáis de Microsoft y Explorer en los 90?). En el texto publicado por el organismo europeo puede leerse que "los competidores de Apple han decidido deshabilitar por completo la posibilidad de suscripción en la aplicación, o han aumentado sus precios de suscripción en la aplicación y han transferido la tarifa de Apple a los consumidores [...] En ambos casos, no se les permitió informar a los usuarios sobre las posibilidades alternativas de suscripción fuera de la aplicación".

Desde Bruselas buscan asegurar que "las reglas de Apple no distorsionen la competencia en los mercados en los que Apple compite con otros desarrolladores de aplicaciones", de tal forma que los usuarios puedan ser informados de manera transparente sobre las distintas formas que tienen de suscripción, tanto a través de la App Store como de la web de la empresa que ofrece los servicios.

Pero no solo la App Store está bajo sospecha, Apple Pay, que no es compatible con todos los bancos, también será objeto de una investigación ya que, desde la Comisión, creen que "Es importante que las medidas de Apple no nieguen a los consumidores los beneficios de las nuevas tecnologías de pago, incluidas mejores opciones, calidad, innovación y precios competitivos", por lo que se han decidido a analizar "de cerca las prácticas de Apple con respecto a Apple Pay y su impacto en la competencia". Los de Tim Cook, por su parte, hablan de que "un puñado de compañías [...] simplemente quieren un viaje gratis, y no quieren jugar con las mismas reglas que todos los demás [...] No creemos que sea correcto, queremos mantener un campo de juego nivelado donde cualquier persona con determinación y una gran idea pueda tener éxito". Veremos cómo termina este proceso.