Esta es la historia de un hombre de éxito: Miguel Blesa, el inspector de Hacienda que se hizo amigo de Aznar y acabó presidiendo la gran Caja Madrid.En 2008, en plena vorágine de dinero, Blesa decide hacer el gran negocioEntra en el mercado de Estados Unidos y compra el City National Bank de Florida.

Paga 1.117 millones de dólares por él. Una ganga que sale mal. Cinco años después, Bankia acaba malvendiéndolo y pierde 500 millones, casi la mitad de lo que pagó, eso sí, cobrando presuntamente comisiones millonarias por el camino. Acaba en la cárcel.

El juez que dicta prisión para Blesa se hace famoso en el acto. Su biografía es tan peculiar como su nombre: Elpidio Silva. Es autor de dos libros de poesía publicados, otras dos novelas aún inéditas, experto en psicología gestáltica y número 1 de su promoción. Es el primer juez que mete en prisión a un banquero en esta crisis.

Silva nos recibe en su casa con ganas de hablar. : “Hay que investigar muy a fondo la gestión de determinadas cajas de ahorro. Hay que investigarlo porque España ha sufrido un rescate muy penoso y todos lo estamos pagando”.

Blesa paga la fianza de 2’5 millones de euros y sale de Soto del Real 24 horas después. El juez Silva insiste: vuelve a dictar prisión para él, esta vez incondicional.

Justo en plena polémica por su actuación en el caso Blesa, suspenden a Elpidio Silva hasta diciembre por irregularidades en otros casos que no tienen nada que ver con la causa de Caja Madrid. Para el juez Silva, no es casualidad. Yo no he sido recusado nunca. Es evidente que están sucediendo hechos que son extraordinarios, una maniobra de trato denigrante y acoso y apartar ese juez de las causas judiciales”, defiende Silva.