"Las imágenes que hemos visto son una vergüenza para todos". Así se ha referido el doctor César Carballo, médico de Urgencias en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, a la actitud irresponsable que han manifestado cientos de personas en fiestas y aglomeraciones celebradas poco minutos después de que decayera el estado de alarma en España y, con ello, el toque de queda y el cierre perimetral.

Para Carballo, el problema principal por el que se han dado este tipo de escenas "es que damos mensajes muy contradictorios: eliminamos el estado de alarma cuando es necesario" mientras hablamos "de cervecitas y libertad" en las calles: "La gente toma ese mensaje y lo hace suyo. Pero no podemos darlo porque todavía no hemos vencido al virus". Así, el sanitario ha insistido en que "no era el momento de levantar el estado de alarma" y cree que esas imágenes de irresponsabilidad "son el espejo de un país".

"Tenemos que pensar y hacer autocrítica sobre si somos un país de pandereta y de bar", ha proseguido criticando Carballo, recordando que "estamos viendo a mucha gente que contagia a toda la unidad familiar con una variante británica que es muy contagiosa", y ha matizado: "Sin hablar de la cepa de la India, que parece ser mucho más contagiosa". Sin estado de alarma, España se adentra en un mar de incertidumbre sobre la forma de luchar contra el virus.

Por eso, para el profesional de la salud "deberíamos tener grupos que investiguen qué es lo que va a pasar en España", reiterando su sorpresa de que, sin saber lo que sucederá, se haya levantado el estado de alarma: "Hemos proyectado el mensaje de que hemos llegado al objetivo sin haberlo alcanzado". Para ello, ha puesto de ejemplo la situación de Madrid: "Esto no es por la irresponsabilidad de unos pocos, es porque tiene casi 300 de incidencia acumulada. Madrid está para no levantar las restricciones".