Rafael Bengoa, exdirectivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha analizado en Al Rojo Vivo el avance de esta sexta ola de coronavirus en nuestro país. El experto habla en concreto del cóctel de la variante Delta y la variante Ómicron que hay en España y destaca que además está probado que ómicron se disemina con más facilidad. Sobre las posibles nuevas restricciones, Bengoa se ha mostrado favorable, señalando que "todo lo que sea limitar contacto de aquí a enero va a ser necesario". Y ha lanzado una recomendación de cara a las celebraciones navideñas. "Hay que planificarlas alrededor de las personas más vulnerables", lo que según Bengoa significa no hacer reuniones amplias y realizarse test previos.

La clave según el experto no está en dejar de celebrar la Navidad sino en cómo hacerlo. Y eso es según su recomendación con todas las precauciones. Mascarilla, distancia social, ventilación… y sobre todo "limitar el numero de contactos en las cenas".

Porque una situación de confinamiento podría no ser algo descabellado. Tras confinamientos como los dictados en Países Bajos, Bengoa no descarta que se tengan que aplicar también en España, aunque de una forma "más corta".

"Es probable que sí sean necesarios pero no se van a decidir a la holandesa, entre otras cosas porque no tenemos los datos que tienen ellos. La clave está en ver cuántos de esos contagios se traducen en hospitalizaciones. Y según vamos viendo que se empieza a agobiar el sistema de salud va a ser necesario aplicar algunas restricciones y posiblemente algún confinamiento de los llamados cortos, de una semana tal vez, en el que se consiga cortar los contagios y das más tiempo para seguir vacunando", explica el ex directivo de la OMS.

Y es que las vacunas están marcando la diferencia en España. "Las terceras dosis nos vuelven a colocar a todos en una muy buena posición inmunitaria. Cuanto más terceras dosis pongamos mejor nos irá", insiste. Aunque también matiza que la vacuna no será la panacea porque aún se va a tardar en vacunar a todo el grupo de niños de entre 11 y 5 años, terminar las terceras dosis y ampliar las vacunaciones en los adultos no vacunados. Así llama a la responsabilidad individual ya que "tenemos un invierno muy duro que enfrentar y no solo tenemos que hacerle frente con la vacuna".