El presidente de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), Marcos López Hoyos, apela a ponerse la mascarilla en interiores y advierte de que, "en dos o tres semanas, habrá mucho impacto hospitalario" y "problemas asistenciales" como consecuencia de la séptima ola, que, a su juicio, "va a ser como la de Navidad o más alta".

López Hoyos asegura que la nueva variante ómicron "va a transmitirse mucho y, como no se están poniendo medidas, habrá muchos problemas asistenciales". "Mientras dejemos al virus circular en altos niveles, tendremos problemas", avisa en una entrevista a EFE.

El director científico del Instituto de Investigación Sanitaria de Valdecilla (Idival), en Santander, cree que ómicron "ha venido para quedarse" e insiste en que la COVID acabará siendo una enfermedad "como la gripe", pero recuerda que "la gripe mata todos los años". La diferencia entre esas dos enfermedades, apunta, es que la gripe se concentra en una época del año y ómicron "está siendo atemporal".

"Gracias a las vacunas, estamos haciendo vida"

El presidente de los inmunólogos asegura que la actual COVID, "no es que sea una enfermedad más grave", pero "mata gente porque descompensa la patología de base" en personas "frágiles". "Gracias a las vacunas, estamos haciendo vida", ensalza el inmunólogo. López Hoyos no ve necesaria "hoy en día" la dosis adicional de la vacuna para la población general porque la gran mayoría de los españoles tiene la pauta completa y, además, mucha gente ha pasado también la enfermedad, una combinación, denominada inmunidad híbrida, que provoca una mayor y más duradera protección, según explica.

Eso sí, aboga por aplicar las vacunas adaptadas a las variantes porque protegerán "algo más" que las vacunas originales, aunque reconoce la dificultad de que la investigación avance al ritmo al que evoluciona la pandemia.

"Es una carrera de Fórmula Uno, y las variantes van muy rápido, antes de que desarrollemos anticuerpos monoclonales o vacunas con la variante actualizada. Es imposible hacerlo al momento", subraya. La COVID "ha venido para quedarse", afirma López hoyos, que destaca el trabajo y la lucha de sanitarios y científicos contra el virus.

"Esperemos sacar una vacuna que proteja de todos los coronavirus, independientemente de las variantes", añade. Otra buena herramienta para López Hoyos son las cuarentenas, que, recuerda, se siguen empleando en el ámbito sociosanitario. Él aboga por la "cuarentena social".

"No digo que te cojas la baja (al contagiarte). Puedes ir a trabajar porque si no el país se para, pero a nivel social, evitar ir a una cena o tomar copas con los amigos porque les vas a contagiar", indica.

"Estamos realmente agotados"

A su juicio, la comunidad sanitaria y científica "han respondido muy bien para los retos del virus" y ahora saben "manejar mejor" la enfermedad.

Tras volver a reclamar que se introduzcan herramientas para valorar la respuesta inmunitaria, el presidente de la SEI reivindica lo "cansados" que están quienes combaten en primera línea contra el coronavirus porque "es el día a día".

"No nos lo quitamos de la cabeza, estamos constantemente revisando el último dato o estudio. El virus nos está poniendo un estrés continuo porque nos está todo el día poniendo a prueba. Estamos realmente agotados", incide. Por ello, y consciente de que la ciudadanía también está cansada y de que "cuesta mucho mantener la tensión pandémica tanto tiempo", apela el uso de la mascarilla en interiores.

En estos momentos, lamenta, él la lleva y se siente "un bicho raro" por ser de los únicos allá donde va. "Uso la mascarilla muchas horas porque trabajo en un centro de investigación. La llevo más de ocho horas al día y a mí me cansa, pero también que sé que cuando me he relajado, me he infectado", señala López Hoyos, quien, eso sí, no aboga porque se regule a través de una nueva norma.