Doce de los 19 vecinos de dos localidades de Sevilla que se encuentran hospitalizados por meningoencefalitis han dado positivo en el virus del Nilo, una enfermedad provocada por la picadura de un mosquito. De momento, son cinco los pacientes que han tenido que ingresar en la UCI, según ha informado hoy el consejero de Salud y Familias de Andalucía, Jesús Aguirre.

La rueda de prensa se ha producido después de que la Junta enviase a analizar al Centro Andaluz de Virología, ubicado en el Hospital Virgen de las Nieves de Granada, muestras de los pacientes de las localidades sevillanas de Coria del Río y La Puebla del Río.

Este virus se transmite, según ha dicho el consejero, por un mosquito "invasor". Sin embargo, los expertos apuntan a que el origen probablemente esté en la especie Culex pipiens, es decir, en el mosquito común.

Otro punto importante está en la presencia del virus: según Sanidad, solo el 20% de los pacientes presenta síntomas. Ahora bien, en los casos en los que sí se manifiesta, los enfermos presentan fiebre, fuerte dolor de cabeza e incluso convulsiones, aunque tiene un 0,1 por ciento de letalidad. Además, se trata de un virus que afecta mayoritariamente a personas de más de 50 años o que padecen una inmunodeficiencia, y su periodo de incubación va de los tres a los 14 días.

El Servicio de Vigilancia Epidemiológica indica que no hay transmisión de persona a persona y que los contagios solo se producen a través de picaduras. Así, las medidas de prevención de la infección en humanos deben centrarse en evitar nuevos ataques por parte de estos mosquitos.

Errores a la hora de encontrar el mosquito culpable

En su comparecencia, el consejero de Sanidad, Jesús Aguirre, también ha comunicado la supuesta especie que ha provocado el brote: el "Aedes japonicus Culex". Según los expertos, esto "es imposible", porque "no se pueden mezclar géneros así. O es Aede, o es Culex, las dos cosas no pueden ser", explica a laSexta.com Mikel Bengoa, biólogo especializado en el estudio de mosquitos y miembro de la plataforma Mosquito Alert.

Otro factor importante es que la Sanidad andaluza ha dicho que este "mosquito invasor" viene de Japón, en referencia a la especie Aedes japonicus (que es como se escribe correctamente). Esto también es "más que improbable", señala Bengoa, "porque solo se han avistado miembros de esta raza en el norte de España", específicamente en Asturias y en la cornisa cantábrica.

No obstante, no se descarta que esta raza alguna vez se desplace al sur del país, debido a que estos insectos tienen "una gran capacidad de adaptación" generada, en buena parte, por la crisis climática: "No me atrevería a decir que nunca bajará. Porque el cambio climático ha hecho que muchos de estos mosquitos se puedan adaptar, como ocurre con el mosquito tigre, que tiene una gran plasticidad climática".

Concretamente, el ejemplo del mosquito tigre sirve para ilustrar cómo, dentro de las especies de mosquito que pueden transmitir enfermedades, el Aedes japonicus es uno de los menos peligrosos. De hecho, la plataforma Mosquito Alert define así en su página web el nivel de riesgo para la salud pública que supone el mosquito japonés comparado con otras razas: "No tiene ni mucho menos tanta relevancia sanitaria como el mosquito tigre o el mosquito de la fiebre amarilla", escriben.

Cómo se producen los contagios por picaduras de mosquito

Las enfermedades que se pueden transmitir, como es el caso del virus del Nilo, no nacen del propio mosquito, sino que surgen a través de picaduras a huéspedes enfermos. "Cuando una hembra de mosquito nos pica, lo primero que hace es inyectarnos su saliva. Esa saliva tiene unos compuestos que facilitan la ingesta de sangre y, cuando pican a una persona o animal contagiado, con la sangre entra el virus", explica Mikel Bengoa.

Precisamente, esa saliva del mosquito es el factor clave a la hora de ingestar la sangre contaminada. "El virus llega al estómago del insecto y es capaz de pasar la membrana del intestino e infectar al propio mosquito. Es entonces cuando sus glándulas salivales reproducen ese virus en las picaduras posteriores", explica.

Es más, el hecho de que el virus se almacene en la saliva del mosquito le da "todavía más carga vírica", señala Bengoa, que incide en que "son muchas membranas para pasar", por lo que estamos hablando, en el caso de los contagios por picaduras de mosquito, de enfermedades "muy específicas y especializadas". Por eso el biólogo resalta la importancia de distinguir correctamente qué especie de mosquito es la culpable en cada caso, porque "dependiendo de cómo sea la glándula salival, puede replicarse o no".

Recomendaciones para protegerse de la picadura

Ante la alerta causada en Coria del Río y La Puebla, la Junta de Andalucía ha emitido un comunicado donde se recogen una serie de recomendaciones para evitar la picadura de este insecto.

Principalmente, piden a los vecinos de las zonas afectadas que usen mosquiteras en sus viviendas y repelente de insectos. También aconsejan cubrirse al máximo la piel usando manga y pantalón largo, no dejar las luces de la vivienda encendidas cuando no sea necesario, evitar salir a pasear por zonas húmedas o al amanecer y al atardecer, y tampoco usar perfumes intensos que atraigan a los insectos.