Bárcenas vuelve a apuntar su artillería contra todos aquellos que han ocupado la Secretaría General del PP, empezando por Francisco Álvarez Cascos. El extesorero dice que tras recibir las llaves de la caja B, Cascos le dio el OK para que las custodiara. Eran tiempos de confianza mutua, una amistad de la que renegó Cascos cuando Bárcenas le acusó de recibir pagos en B.

Su sustituto, Javier Arenas, no ha sido en esta ocasión directamente señalado por el extesorero, al que también defendió en público. Aunque el extesorero insiste en que todos los secretarios generales y también los presidentes conocían esta práctica, tampoco nombró ante Ruz a un Mariano Rajoy que reconoce que mantener a Bárcenas fue un error

A pesar del desembarco de Rajoy, Bárcenas siguió llevando las cuentas supervisado por un Acebes al que acusa de cobrar, hasta que le sustituyó Cospedal. Precisamente la actual secretaria ha negado siempre la mayor. Los secretarios generales insisten: esa caja B sólo existe en la mente de Bárcenas.