La expresidenta del Parlament de Cataluña Carme Forcadell ha reconocido durante una entrevista en 'Catalunya Ràdio' que los políticos independentistas catalanes no tuvieron "empatía" con los no separatistas. De esta manera, Forcadell, que cumple condena de 11 años y seis meses de prisión por su papel "decisivo" durante el procés, ha admitido que hubo gente no independentista que "no se sintió tratada de manera justa".

"No tuvimos empatía con la gente que no es independentista y que quizá no se sintió tratada de manera justa. Hay mucha gente que no es independentista que defiende las libertades y los derechos fundamentales y que si le das a elegir entre España y Cataluña elige España", ha explicado.

Forcadell también ha aprovechado para hacer un llamamiento a la calma y reconoce que todos, incluida ella misma, "están tocados emocionalmente". Por ello, aboga por "hacer una reflexión profunda y diseñar un futuro".

Sobre el papel de los presos en el debate público

Tras conocerse la sentencia del procés, que condena a los 12 acusados a penas de entre nueve y trece años de prisión, los partidos independentistas piden que los presos recuperen la libertad. Mientras, Pedro Sánchez ha asegurado que cumplirán la condena de manera íntegra.

La expresidenta del Parlament considera que los condenados no deben "estar en el centro" ni ser "la excusa o la moneda de cambio de nadie". "Hay que mirar por el bien del país, de todo el país y de toda la gente que vive en él. Y eso será bueno para nosotros", ha expresado. También ha considerado que los políticos independentistas presos podrían "tener un liderazgo ético, moral" en el independentismo, pero no ocupar cargos representativos "desde la cárcel o desde el exilio".

Además, Forcadell ha defendido que el independentismo debe continuar recurriendo a la "desobediencia civil no violenta", y que los diferentes partidos independentistas deberían dejar a un lado sus desacuerdos "en un momento tan, tan grave".

Censura la violencia en las calles

Forcadell ha pedido condenar "enérgica e inmediatamente" la violencia durante los disturbios que se han producido en Barcelona y Cataluña después de que el Tribunal Supremo condenara a los líderes del 'procés'. "La no violencia no es solo por convicción, que también, sino por eficacia", ha añadido.

"La gente tiene derecho a que no le quemen el coche".
Además, la expresidenta del Parlament ha confesado que lloró cuando vio las imágenes los altercados en las calles: "No lloré cuando recibí la sentencia, lloré cuando vi escenas de violencia en nuestras ciudades: esto no somos nosotros, no sé qué pasa, pensé". "No reconocía Barcelona cuando lo veía... Hay que condenarlo sin paliativos y rápido, ¡ya! Me desesperaba viéndolo. ¿Qué no entendemos? La gente, piense lo que piense, tiene derecho a salir de casa sin que le quemen el coche o sin tener miedo cuando lleva a los niños al colegio", ha defendido.