La resistencia ucraniana sigue trastocando los planes de Putin. El periodista Alberto Sicilia ha asegurado que las tropas rusas están cavando trincheras a 20 kilómetros del centro de Kiev y colocando artillería para disparar a la capital. "Parece que va a ser una guerra de desgaste y de artillería hacia el centro de la ciudad", ha indicado en declaraciones a Al Rojo Vivo, donde ha remarcado que la guerra no está siendo como Putin esperaba.

La población espera con pavor y bajo un estricto toque de queda bombardeos inminentes mientras llegan con cuentagotas las imágenes del duro asedio en Mariúpol. Precisamente en la ciudad sureña se centran, en esta vigésimo séptima jornada de guerra, los esfuerzos del Gobierno de Zelenski, que busca evacuar a la mayor parte posible de los habitantes Mariúpol, asediada desde hace ya más de tres semanas.

Los ataques en la costa del Mar de Azov se recrudecen después de que Ucrania se haya negado a ceder ante el Kremlin, que le lanzó un ultimátum para hacerse con el control de la ciudad a cambio de cesar en los ataques en la misma. Allí se estima que al menos 4.000 civiles han muerto, y el 90% de los edificios están dañados. Sin embargo, los datos llegan por goteo, ya que hasta el momento, los periodistas de Associated Press Mstyslav Chernov y Evgenuy Maloletka eran los ojos de occidente en la ciudad asediada. Ahora, ambos han tenido que abandonar la ciudad al encontrarse en la 'diana' del Kremlin.

"Nos estamos enfocando en la evacuación en Mariúpol", ha aseverado la viceprimera ministra ucraniana Iryna Vereshchuk, que ha asegurado que este martes continuarán activos algunos corredores humanitarios después de que ayer se lograra evacuar a más de 8.000 civiles por ocho rutas diferentes en el país. En concreto, 3.007 civiles de Mariúpol consiguieron llegar a Zaporiyia, mientras que al menos 4.750 personas fueron evacuadas de la región de Kiev. En total, unas 45.000 personas habrían logrado abandonar Mariúpol en los últimos días, pero aún quedarían más de 350.000 civiles en una situación extrema en su interior.

Ucrania sostiene que la ofensiva de las Fuerzas Armadas rusas apenas ha logrado avanzar desde hace algunas jornadas, y en las últimas 24 horas "no ha habido cambios significativos en la naturaleza de sus acciones". Así, con las tropas terrestres atascadas, la táctica de Rusia se centra en castigar las principales ciudades del país. Según las autoridades ucranianas, en Jarkóv, otra de las ciudades más golpeadas desde que comenzó la invasión, ya hay más de 1.000 edificios destruidos en la ciudad por los bombardeos del ejército de Putin.

Además, el ejército ucraniano asegura que las tropas rusas "no cuentan con municiones y comida almacenada para más de tres días". Un extremo que no ha podido ser confirmado. "Los ocupantes no han podido organizar una ruta para satisfacer las necesidades de la agrupación de tropas", ha destacado el Estado Mayor del Ejército ucraniano, que asegura que la situación también es extrema con el combustible. Asimismo, ha reiterado que Ucrania sigue frenando a las tropas del Kremlin. En la última jornada, asegura, ha logrado derribar un avión, seis drones y dos helicópteros del Kremlin.

Las tropas ucranianas también habrían recuperado en las últimas horas el control en la ciudad de Makariv, al oeste de Kiev, un enclave importante por ser la principal vía de salida de Kiev hacia Polonia, según ha indicado el analista Oleksii Otkydach. "Es una ciudad que controla la carretera principal de salida de Kiev hacia occidente. Quien controla esa ciudad controla esa carretera", ha asegurado el experto.

Los ataques se han sentido este martes en Mikolaiv, con el bombardeo a un hospital psiquiátrico, y en Donestk, con la ofensiva sobre otro centro sanitario. En Mariúpol proyectiles han destruido las naves de un polígono y en Jersón, donde previamente las tropas rusas han disparado a los manifestantes que se concentran en contra de la invasión, hoy han utilizado gases lacrimógenos para reprimir las protestas.

Zelenski habla con el Papa y advierte de las consecuencias de la guerra para Europa

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha asegurado que ha mantenido una conversación con el Papa Francisco, que le habría trasmitido al mandatario ucraniano que está "rezando y haciendo todo lo posible para poner fin a la guerra, provocada tras la invasión de Rusia", según informó en Twitter el embajador ucraniano ante la Santa Sede, Andrii Yuash.

Zelenski también ha remarcado su encuentro telefónico con el Papa en un discurso ante el Parlamento italiano, donde ha reiterado que la invasión de su país es la puerta que Putin utilizará "para entrar en Europa".

Asimismo, Zelenski ha instado a los italianos a que se imagen una de sus ciudades portuarias, como Génova, "arrasada completamente como Mariúpol": "Su objetivo final no es Ucrania, sino Europa. Tener el control de la política, de los valores, de la democracia, de los derechos humanos. Ucrania es solo la puerta de entrada del Ejército ruso para entrar en Europa. Pero la barbarie no puede entrar", ha indicado.

No es la primera vez que Zelenski apela a la emoción de un parlamento de occidente para exigir que la comunidad internacional se implique en la ayuda a Ucrania para ganar la guerra frente a Rusia. Con anterioridad, el presidente ucraniano apeló al 11-S en Estados Unidos e hizo lo propio con el muro de Berlín en su paso por el Bundestag: "Con su experiencia de actor, creo que entiende que él tiene que influir en los sentimientos de los diputados de todo el mundo. Después de cada una de sus intervenciones, el país correspondiente cambia su posición sobre el conflicto en Ucrania. Tiene mucho éxito y utiliza toda su experiencia para influir en ellos", ha explicado Otkydach.

Rusia difunde un vídeo del ataque al centro comercial de Kiev

La cuarta semana de guerra arrancaba con un lunes en el que había que lamentar la muerte de ocho civiles en la capital ucraniana por un bombardeo a un centro comercial que, según Rusia, albergaba sistemas de lanzamiento de cohetes. Se trata del ataque con más víctimas mortales de los registrados hasta ahora en Kiev.

El Kremlin ha difundido imágenes que, según afirman, probarían este hecho, así como el vídeo del ataque grabado desde la propia cámara de lanzamiento, tal y como ha compartido en Twitter el periodista Alberto Sicilia.