La pandemia de coronavirus sigue sin estar controlada. A nivel global, ya se han superado las cinco millones de muertes, con casi 200.000 durante el último mes, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

En las últimas tres semanas, los contagios han subido un 23% en Europa, con la incidencia acumulada que preocupa especialmente en los países Bálticos, donde el número de vacunados es relativamente bajo con entre el 55% y el 65% de la población está inmunizada.

Letonia lidera esta lista con una incidencia de 1.640 contagios y se ha visto obligada a volver a imponer restricciones, como el toque de queda nocturno. Le siguen Estonia y Lituania, donde la incidencia supera los 1.300 contagios.

La mayoría de los no inmunizados en países ricos lo está porque no quiere vacunarse. En Rusia, solo un tercio de la población tiene la pauta completa y más de la mitad de los rusos no planea vacunarse. El país ha registrado un nuevo récord de contagios con 40.251, una cifra que el Gobierno intenta frenar con una semana de vacaciones pagadas que empieza este mismo domingo.

El G20 ha fijado el objetivo de llegar al 70% de la población mundial inmunizada a mediados de 2022. Fuera de Europa, en Estados Unidos ya se ha autorizado la vacuna de Pfizer para niños, pero en el sur del país sigue habiendo gente que no quiere vacunarse. Cuenta con una media semanal de 11.000 muertos.

China ha vuelto a confinar ciudades. En el país asiático ya hay tres zonas cerradas por el avance de un brote. Por increíble que parezca, en otras partes del mundo, como en Tonga, se ha registrado el primer caso de COVID desde el estallido de la pandemia. Un hecho que ha animado a la población a acudir en masa a vacunarse.