El Sheriff Tiraspol no fue el del Bernabéu. El Real Madrid, tampoco. El equipo de Carlo Ancelotti venció en la curiosa región de Transnistria (0-3) con goles de David Alaba, Toni Kroos y Karim Benzema y ya está en los octavos de final de la Champions League.

Justo a la media hora de encuentro llegó el primer tanto blanco. Casemiro forzó una falta en la frontal y allí, cómo no, se preparó Alaba para disparar con la zurda. No falló. Un defensa del Sheriff metió la pierna y despistó al portero Athanasiadis, que no pudo hacer nada.

El Madrid, que antes se había podido poner por delante de no ser porque Benzema estaba adelantado por centímetros, tenía las ocasiones más claras. Primero Rodrygo y después, de volea en el área, Dani Carvajal. Ambas se marcharon desviadas.

Instantes antes del descanso, Kroos firmó un gol maravilloso. La pegó con el interior desde la frontal, la pelota tocó en el larguero y se coló en la portería. El colegiado, con la tecnología de su reloj, señaló el gol.

De nuevo desde la frontal, el Madrid firmó el tercero. Fue Benzema el encargado. Un disparo perfecto pegadito al palo derecho de Athanasiadis, que voló sin éxito hacia la pelota. El Sheriff también tuvo las suyas. Primero se estrelló contra Thibaut Courtois y después el poste evitó el tanto de los locales.