El Real Madrid no acaba de encontrar la regularidad. Si bien en Liga ha conseguido salvar un tramo complicado con más solvencia que brillo, en Champions muestra su cara más irregular y dubitativa.

Contra el PSG, que no contaba con Neymar, Mbappé y Cavani, naufragó. No pudieron parar la velocidad extrema de Di María, quedando desbordados en el Parque de los Príncipes. Zidane entonces pidió intensidad, algo que tampoco se encontró en la primera parte contra el Brujas.

Zidane da instrucciones a Kroos y a Hazard en la banda del Bernabéu | Getty Images

Al descanso, con 0-2 en el marcador, la afición empezó a elegir a los señalados. Courtois fue el primero en recibir la pitada de los aficionados, siendo cambiado al descanso debido a unos mareos.

Los tres partidos seguidos sin encajar goles y sin conceder ocasiones no sirvieron para que los viejos fantasmas volviesen a aparecer. Los goles recibidos no fueron de bellísima factura, pero sí de graves errores de concentración, como el de Modric en el segundo gol.

Su compatriota Hazard no salió mucho mejor parado. En la puerta 55, Edu Aguirre recogió el malestar de muchos aficionados con el extremo belga, que no acaba de encontrar su pico de forma.

 

Otro que pierde la confianza de la afición es Zidane. Dejar en casa a James Rodríguez y a Bale es una decisión controvertida en lo que se presentaba como un partido clave para los blancos. Esto supuso un tema extenso de debate en 'El Chiringuito', donde Juanma Rodríguez fue especialmente crítico con el francés.

La 'vieja guardia' salva el empate

Si algo se puede rescatar de este mal resultado del Real Madrid, que ve peligrar su futuro en la Champions, es la reacción en la segunda parte.

Los goles de Sergio Ramos y Casemiro dieron un punto a los blancos, que no pudieron culminar la remontada con un gol que les hubiese dado la victoria. También resaltó un Kroos muy cuestionado en los partidos previos, pero por lo demás... un preocupante desierto.

Son los síntomas de un Real Madrid que no se encuentra y tampoco da señales de buscarse. En Liga mantienen su primer puesto, pero 'su' Champions ha expuesto sus carencias.